El incendio desatado en la mañana de ayer en un vertedero de residuos industriales inertes de Berriz originó una densa columna de humo negro que sembró la alarma entre los vecinos de varios municipios de la comarca del Duranguesado desde los que podía verse. El fuego fue sofocado hacia las cinco de la tarde, tres horas y media después de que se iniciara. Afectó a unos 1.500 de los 70.000 metros cuadrados del basurero, según informaron desde la empresa foral Garbiker, encargada de la gestión de la escombrera, en la que desde 1989 se vierten escorias y arenas procedentes de las fundiciones, entre otros.
La descarga de material caliente procedente de una fundición pudo desencadenar el incendio, según indicó el director técnico de Garbiker, Miguel Gómez. «Con el humo que ha generado, parecía que era de mayores dimensiones de lo que ha sido», agregó.
Desde la plataforma ecologista Bizirik, por su parte, anunciaron su intención de reclamar hoy a la Administración el cumplimiento del Reglamento de Actividades Molestas, Nocivas, Insalubres y Peligrosas por el que este tipo de instalaciones no deben estar a menos de 2 kilómetros de zonas de población. «Este vertedero está a escasos 400 metros, por lo que se deberá clausurar», exigió Joseba Fernández.