La última jornada de trabajo de la misión institucional y comercial que encabeza Pedro Sanz en China comenzó ayer en la capital con el mismo trato exquisito que las autoridades locales y diplomáticas españolas han brindado a la delegación riojana desde que puso el pie en el gigante chino. A los pies del avión que condujo a la expedición desde Jinan al aeropuerto de Pekín (Beijing) se encontraba el embajador de España en China, José Pedro Sebastián de Erice, para entregar un ramo de flores al primer mandatario riojano. Las flores son este país un sinónimo de distinción y bienvenida, y Sanz las lució en su solapa el primer día de su viaje, cuando inauguró, junto a responsables políticos europeos y a representantes de grandes compañías, la Feria de Agroalimentación FIAN en Shanghai.