Poli se ha unido en los últimos días al nutrido grupo de jugadores albiazules que no aceptan una demora en los pagos. Según ha podido saber este periódico, el lateral zurdo ya ha rechazado la primera oferta del club, que pasaba por cobrar ahora una pequeña parte del contrato y dejar el resto para próximas temporadas. Un ofrecimiento similar al que han recibido en semanas anteriores otros integrantes de la plantilla y que, salvo algún caso concreto, no ha surtido efecto.
Después de dedicarse durante dos semanas a la propuesta de reforma de la Liga que ni siquiera llegó a votarse en la asamblea, Piterman comenzó la ronda de conversaciones con los jugadores. En algunos casos con visitas a Mendizorroza y en otros con llamadas telefónicas. Tras pasar por el Paseo de Cervantes Edu Alonso desestimó la oferta de renovar dos años más su contrato -el actual acaba en 2008- a cambio de retrasar los pagos; Carpintero insistió en la necesidad de «cumplir los contratos» y De Lucas se negó por enésima vez a ampliar su vinculación con el Alavés. Al catalán, antes de finalizar la Liga, el presidente llegó a ofrecerle una renovación de más cinco temporadas. En principio, De Lucas sólo piensa en cumplir el año que le queda en Vitoria o buscar una salida. También Rubén Navarro ha descartado por el momento cualquier renegociación en los pagos.
Por el momento, se antoja complicado que el club consiga acuerdos para aplazar los pagos de una forma generalizada y todo apunta a un número importante de denuncias ante la AFE. Y es que en algunos casos, al menos, la oferta de la entidad albiazul ni siquiera llega a cubrir la mitad de los sueldos totales de la temporada. Varios jugadores de la plantilla sólo parecen dispuestos a aceptar las condiciones de pago en el caso de recibir en este mes de junio un mínimo del 50% de sus contratos. Otros integrantes del equipo, sin embargo, se encuentran decididos a solicitar hasta el último euro si el club quiere evitar las denuncias. Todas las situaciones extradeportivas vividas durante la temporada han provocado que algunos jugadores ni siquiera se planteen escuchar las ofertas económicas del club.
«Ningún aval»
Aquellos que por ahora dudan también ven otro problema. El de los pagarés que el club ofrece para el cobro de las cantidades pendientes en los próximos meses. «No existe ningún aval y por tanto ninguna garantía», explica uno de los integrantes de la plantilla.
Así, el club continúa sin resolver el problema económico que se avecina y que puede estallar a finales de mes con las más que probables denuncias en la AFE. Sólo las ventas de jugadores y los ingresos previstos por la campaña de socios pueden aliviar la situación del club. En principio, Piterman garantizó que el equipo no descenderá por impagos.