Shaquille O'Neal y Jason Williams dirigieron a los Miami Heat a su primera final de la NBA tras derrotar (95-78) a los Detroit Pistons. Con este triunfo, Miami ganó 4-2 la serie y le arrebató además a Detroit el título de la Conferencia Este. O'Neal, con 28 puntos y 16 rebotes, y Williams, con 21 puntos, suplieron la baja ofensiva del Wade, que jugó el partido afectado por una repentina gripe.
De la mano de su gigante O'Neal y de Williams, los Heat se hicieron con el mando mediado el primer cuarto (25-20). El conjunto de Pat Riley estuvo casi seis minutos sin anotar entre el final del primer tramo y principios del segundo, pero Detroit no pudo aprovechar el lapsus porque también congeló su ofensiva. Wade encestó dos canastas seguidas, sus únicas en esa primera mitad, y Miami comenzó a distanciarse, beneficiada por el dominio de O'Neal bajo los tableros.
Los Heat tuvieron hasta 13 puntos de ventaja, pero en el final del segundo cuarto los Pistons volvieron a encontrar su tiro y redujeron la diferencia al descanso (47-36). Los Pistons, animados por varias canastas de Richard Hamilton, descontaron algo en el cuarto final, pero cuando más animados estaban, Williams y O'Neal les bajaron las esperanzas. El rival de los Heat en la final será el ganador de la serie entre los Mavericks y los Suns, con ventaja parcial de los tejanos por 3-2.