Los tres ciudadanos franceses detenidos el pasado martes en el País Vasco francés por su presunta relación con ETA a través de la organización juvenil Segi quedaron en libertad bajo control judicial en la madrugada de ayer después de ser procesados en París ante un tribunal antiterrorista, según informó una fuente próxima al caso.
Los tres han eludido su ingreso en prisión, pero deberán presentarse una vez al mes en comisaría y tendrán prohibido abandonar Francia. La Fiscalía les imputaba a cada uno sendos delitos de asociación de malhechores con fines terroristas, que en aquel país está penado con hasta 10 años de cárcel.
Pesquisas de 2003
La detención de estos tres ciudadanos vasco-franceses -dos hombres y una mujer de entre 24 y 40 años- se produjo el pasado martes en las localidades de Isturitz, Hendaya y San Juan de Luz por orden de la jueza Laurence Le Vert, encargada de la lucha antiterrorista. Han sido los primeros arrestos en suelo francés tras la declaración de alto el fuego permanente por parte de ETA, vigente desde el pasado 24 de marzo. Todos ellos fueron interrogados primero en Bayona, para ser trasladados después a París.
Las pesquisas que derivaron en su detención parten, no obstante, del año 2003, cuando las fuerzas de seguridad galas capturaron en el suroeste del país a Lorentxa Guimon, condenada el pasado mes de abril a ocho años de prisión por su integración en ETA. La investigación apuntaba a que las tres personas puestas ayer en libertad podían formar parte del entramado encargado de facilitar pisos y casas a los terroristas para su alojamiento.