Más de 300.000 personas, miembros de los denominados 'nuevos movimientos' católicos de todo el mundo, la mayoría conservadores, se congregaron ayer en la plaza de San Pedro de Roma para asistir a un encuentro con Benedicto XVI en la vigilia de Pentecostés.
En la explanada vaticana se dieron cita más de un centenar de grupos eclesiales, que recibieron con cánticos entusiastas al Pontífice alemán que llegó montado en un 'papa-móvil' descubierto. Al encuentro acudieron, entre otras organizaciones católicas, los Neocatecumenales ('Kikos'), Comunión y Liberación, Focolares, Comunidad de San Egidio, Vida Cristiana, Regnum Christi y Legionarios de Cristo.
Encuentro con Blair
Horas antes, el Papa recibía en audiencia al primer ministro británico, el anglicano Tony Blair, que acudió acompañado de su esposa, Chery (de religión católica), y sus cuatro hijos. En su conversación, centrada en el diálogo interreligioso, destacaron la contribución que «los valores comunes entre las religiones pueden aportar al diálogo. En particular con el Islam moderado, en lo que concierne a los temas de la solidaridad y la paz», señaló en una declaración el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls.
En la reunión, de unos 40 minutos, el Pontífice aplaudió «los progresos decisivos en el proceso de paz de Irlanda del Norte».
En otro orden de cosas, la Santa Sede comunicó el nombramiento de Domenico Gianni como nuevo director de los Servicios de Seguridad y Protección Civil de la Ciudad del Vaticano e inspector general del cuerpo de la Gendarmería. Gianni, de 43 años, anterior subinspector vicario de la Gendarmería ha ejercido varias funciones en el área de la seguridad.