La de ayer fue una mañana de domingo inusual en muchos polideportivos vizcaínos, que en el día festivo por excelencia cierran sus puertas a cal y canto. Ayer no, ayer permanecieron abiertas para todo aquel que quisiera practicar alguna de las 250 modalidades deportivas que la Diputación propuso con motivo de la jornada de 'Puertas abiertas al Deporte'.
Por segundo año consecutivo, la institución foral invitó a los Ayuntamientos vizcaínos a que programaran actividades tanto en la calle como en las instalaciones cerradas de las que disponen. Aceptaron la propuesta 26 localidades, aunque el éxito no llegó a todas por igual. En Bilbao, los recintos de El Fango, en Rekalde, y Deusto amanecieron casi vacíos. «Hay que hacerlo entre semana o un sábado, porque el único que viene a hacer deporte un domingo es el que no sabe qué hacer», señalaba la monitora de defensa personal de Rekalde, Ainhoa Mardonas, en su aula vacía. Los cursos de 'Spin bike' y 'Body pump' no atrajeron demasiado al personal. El Aquagym sí, quizá porque ayer lo que apetecía era darse un chapuzón en la piscina.
Maratón deportivo
En otros puntos, en cambio, la jornada fue espectacular. En Sestao llevaban seis meses preparándose para este día y la respuesta en participación y público fue excelente. A Patxi de la Peña y Andoni Rodríguez, de 40 y 49 años, sólo les faltó subirse a la trainera. A la una del mediodía, rojos, con una sonrisa de oreja a oreja, la camiseta toda sudada y la respiración entrecortada, enumeraban: «A las nueve, preparar el material en la plaza; a las diez, carrera popular; media hora más tarde, aeróbic; y luego ya, gimnasia de tercera edad, balonmano, voleibol... Ahora venimos de hacer tai chi... ¿Y lo que nos queda!». Lo mejor de todo, que lo han practicado en familia. «Las hijas y nuestras mujeres también andan por aquí. Esto es una manera de que los jóvenes vean que hay otra filosofía de vida», que según qué deporte se elija y en qué localidad se viva, será más o menos practicable.
«El tenis en Sestao está complicado. Sólo hay una cancha, descubierta, y si algo es propio del tenis es que si llueve, no lo puedes practicar. Lo ideal sería que pudiéramos ir a polideportivos de otros municipios sin tener que pagar más», explicaba Iker Eskurza a pie de pista.
Ayer también fue un día para reivindicar espacios al aire libre para «echar unas canastas», andar en bici o en patines, o jugar un partido de futbito con los amigos. «Ahora hasta los colegios cierran los fines de semana. Los niños juegan en las calles peatonales, te estás tomando una caña, te la tiran con la pelota y cualquiera les dice algo», bromeaba Iker Eskurza.