Así lo acordó el juez horas antes en un auto en el que indicaba a la Policía que, en el caso de que se hubiera iniciado el acto, se tomaran medidas para su suspensión "levantando la oportuna acta", como efectivamente ocurrió. Marlaska recuerda que desde que el pasado 17 de enero prorrogara por otros dos años la suspensión de actividades de Batasuna, esta formación tiene prohibido celebrar cualquier tipo de acto público.
La conferencia de prensa había sido convocada por la ilegalizada Batasuna con el objeto de hacer "una lectura política" de las últimas declaraciones del presidente del Gobierno de Navarra y presentar una "campaña de socialización" en torno a su documento titulado 'Nafarroa en el proceso democrático' por parte de Pernando Barrena y Juan Kruz Aldasoro, a quien acompañaban una decena de firmantes de dicho documento.
Unos cinco minutos después de iniciarse la rueda de prensa, cuando Aldasoro se dirigía en euskera a los periodistas presentes, se personaron en el lugar dos miembros del Cuerpo Nacional de Policía uniformados y un tercero de paisano que se dirigió a Barrena para mostrarle un escrito de la Audiencia Nacional que prohibía la celebración de ese acto.
"No corresponde con los tiempos políticos"
Antes de abandonar el salón del hotel, al grito de 'Gora Euskal Herria Askatuta' (Viva Euskal Herri libre), coreado por sus compañeros. A continuación, los agentes de policía levantaron acta de todo lo acontecido y Barrena decidió hacer unas declaraciones en el exterior del hotel, donde aguardaban varios furgones del Cuerpo Nacional de Policía. "Esta actuación no se corresponde en absoluto con los tiempos políticos", advirtió el dirigente de Batasuna.
Barrena explicó entonces que se había convocado la rueda de prensa para explicar un documento ya presentado hace un mes y que pretende subrayar que "en estos momentos en que se abre un tiempo de soluciones, un nuevo tiempo político para el país, la participación de los navarros es fundamental desde su mismo comienzo porque Navarra es parte del problema y los navarros debemos ser también parte de la solución".
Sin embargo, denunció la prohibición y consideró que "nadie en su sano juicio puede comprender que a estas alturas, cuando todos los agentes políticos del país han mostrado disposición para hablar con todos los agentes políticos del país, incluida Batasuna, un juez se dedique a este tipo de labor de sabotaje de las condiciones que se están creando". Asimismo subrayó que "hoy hemos podido comprobar que por parte de algunos aparatos del Estado la receta de la represión, de la prohibición, de la conculcación de los derechos civiles y políticos es algo que está en vigor y no se corresponde con los tiempos políticos que está viviendo el país".
El Gobierno "respeta" la decisión
Por su parte, el Ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, rechazó hoy en Oviedo valorar la decisión del juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, de prohibir una rueda de prensa de Batasuna. Según el Ministro, se trata de una decisión judicial que hay que "respetar". Añadió que, bajo el principio de "responsabilidad", ninguna comentario, declaración en una rueda de prensa o ninguna resolución judicial puede "distorsionar" el objetivo el proceso de pacificación.
Según López Aguilar, la decisión de Grande-Marlaska es una resolución judicial que se adopta bajo el ámbito de la Constitución y, por lo tanto, es perfectamente "legítima". Así, se ha negado a realizar ningún tipo de comentario o valoración de la misma, remitiéndose a sus comparecencias públicas anteriores e invocando el principio de "cautela". Ha señalado que su función es la de "no interferir" en la función de jueces y tribunales.
El Ministro, sin embargo, ha criticado a quienes "aplauden" determinadas resoluciones judiciales que son favorables a sus intereses para luego "criticar sin medida" las decisiones de esos mismos jueces en el momento en el que toman otras que no comparten. López Aguilar ha añadido que "el deber" del Gobierno es el de estar a la altura de la esperanza de millones de españoles.