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Miércoles, 7 de junio de 2006
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CULTURA
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Madura y comprometida
La actriz Charlotte Rampling encarna a una turista en busca de sexo en 'Hacia el sur'
Madura y comprometida
ELEGANTE. La actriz británica Charlotte Rampling. / AP
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PERSONAL
Nació en Sturmer, Reino Unido, en 1946. Su padre era coronel británico de la OTAN y pintor.

Fue modelo antes de interpretar 'La caída de los dioses', 'Portero de noche', 'Zardoz', 'Adiós muñeca', 'Veredicto final', 'Max, mon amour', 'El corazón del ángel'

Está divorciada del músico Jean-Michael Jarre. Tiene cuatro hijos.

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Charlotte Rampling sigue espectacular a los 61 años. Con la turbadora mirada de siempre, la actriz británica estrena este viernes 'Hacia el sur', un drama del francés Laurent Cantet en el que encarna a una madura norteamericana que practica el turismo sexual en un Haití devastado por el dictador Baby Doc.

Rampling sigue reconociéndose en sus papeles. «Ellen es un personaje que, al mismo tiempo, está lejos y cerca de mí. Tenía que acercarme a ella, domesticarla y hasta amarla porque el amor es múltiple y difícil», declara la distinguida dama, que hace casi veinte años inquietó a los espectadores de medio mundo con 'Portero de noche'. La actriz, que acaba de rodar junto a Julio Medem 'Caótica Ana', reconoce que no es habitual un filme sobre el turismo sexual: «Siempre piensas que está asociado a los hombres».

Rampling, que dejó su profesión durante una década por una depresión, no tuvo miedo a la hora de mostrar las pulsiones sexuales de su personaje. «Cuando acepto una película es porque estoy decidida a ir al fondo de la historia y a contarla como quiere el realizador. Sabía que iba a meterme en aguas muy profundas y turbias, pero es el tipo de cine que me gusta, el que hace que la gente tome conciencia sobre asuntos en los que no ha pensado».

Rampling pone una barrera con su interlocutor cuando se le pregunta si se siente emocionalmente cerca del personaje por la frialdad que muestra. «Ellen se ha creado una especie de caparazón para defenderse de la vida que lleva en Estados Unidos, y cuando llega a ese paraíso que ella inventó y al que viaja cada año, se siente la reina y domina sobre ese territorio que cree que le pertenece».

El relato amoroso de los personajes se completa con la problemática social y la represión del país. «El filme es un encuentro de dos miserias: la económica y política de este pobre país y el sufrimiento de la población, y la de unas guapas cincuentonas que afectivamente se sienten desdichadas y se inventan historias de amor más allá de lo que podrían encontrar en la vida normal».

Transición a la madurez

Amiga del riesgo, la ex compañera sentimental de Jean Michael Jarre se reconoce cien por cien europea, lo que no le impide aceptar propuestas «divertidas» del cine norteamericano. «Cuando me llamó mi agente y me dijo que querían que interviniera en la segunda parte de 'Instinto básico' me reí a carcajadas, pero acepté leer el guión. Me gustó el argumento y también que el director y la mayoría de los actores, excepto Sharon Stone, fueran británicos, porque eso significaba una garantía de calidad».

Avalada por una exitosa trayectoria, Rampling asegura que ahora no es más exigente que cuando empezó. «La exigencia es una constante en mi carrera, incluso cuando no sabía siquiera lo que iba a hacer tenía una integridad personal que me marcaba el camino a seguir. Cuando eres joven, no sabes que pasos dar, pero ahora veo que lo que he hecho me ha permitido dar con el cine de reflexión, con un mensaje social y político. Este tipo de cine no te llena de dólares, pero sí te da una riqueza interior».

La actriz inició la que llama la segunda parte de su vida profesional de la mano del director Francois Ozon, con el ha rodado 'Bajo la arena' y 'Swimming Pool'. «Fue como encontrar un gran amor. Francois me permitió pasar la transición a la madurez». Considera que el primer contacto con el director es fundamental. «Excepto en Hollywood, son los directores los que escogen a los actores. Con el director establezco una relación muy íntima, me convierte en un instrumento de música, en un violín o un piano, para que interprete la música a través de mí».



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