La Bolsa española sufrió un duro castigo. El Ibex-35 perdió un 1,56% para finalizar en 11.112 puntos. Y la caída pudo ser aún mayor si no llega a ser por Telefónica, que no se contagió del pesimismo general. La operadora repitió, con un elevado volumen de negocio, su último precio del lunes. Después de las caídas en los mercados de Wall Street y Tokio, los inversores europeos apuestan por las ventas entre temores a nuevas subidas de tipos de interés en Estados Unidos.
Las grandes plazas europeas sufrían importantes desplomes en sus cotizaciones. Por ejemplo, el Cac-40 francés se dejaba un 2,4%, el Dax Xetra alemán, un 2,11% y el Footsie 100 británico, un 1,6%. Mañana jueves se reúne el Banco Central Europeo en Madrid y muchos empiezan a temer que el organismo monetario pueda elevar el precio del dinero por encima de lo estimado.
En la renta variable española, el peor valor del Ibex-35 fue Ferrovial. Los títulos del grupo constructor y de servicios cedían un 4,69%. Los gestores del operador británico de aeropuertos BAA han aceptado la oferta de adquisición que ha presentado un consorcio liderado por Ferrovial. Este grupo de inversores ha ofrecido pagar 950,25 peniques por acción. Además, Ferrovial enviaba un comunicado en el que informaba que cuenta ya con el 14% del capital de la británica. Otras dos constructoras completaban la terna de mayores descensos del índice selectivo español: Acciona y Sacyr Vallehermoso. La primera cedía un 4,52% y la segunda, un 4,25%.