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EL MOSAICO
Como decenas de familias, la de Beatriz Bolaños acudió este sábado al parque de Doña Casilda a celebrar la fiesta infantil de Betizu. Tras comprar unos helados, se sentaron en una de las campas. «De repente, mi hija, de tres años, apareció con una jeringuilla usada en la mano. 'Ama, mira lo que tengo', nos dijo», comenta aún indignada Beatriz. «Me parece algo brutal. ¿Por qué no habían limpiado antes el parque, más incluso si tenemos en cuenta que se iba a celebrar una fiesta infantil?», pregunta. «No pasó nada, pero ¿y si mi hija se llega a pinchar?».
«Una viuda en apuros» firma el texto que sigue. Guardamos su identidad, pero hacemos públicas sus palabras: «Soy una ama de casa y, como tal, velo por la salud, la economía de los míos. Y soy una viuda con poca pensión. Cuando voy a la compra, me estreso. Ruego aumenten el sueldo a las viudas».
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