La economía vasca exhibe síntomas de pujanza. No sólo crece a un ritmo del 4,3%, el más alto en cinco años, que supera en ocho décimas la media española y dobla la expansión de la zona euro. Además, su nivel de ocupación roza máximos históricos y el nivel de paro se sitúa al borde del pleno empleo al alcanzar el 5,1%. La 'guinda' de una dulce coyuntura la ponen ahora las exportaciones, una de sus asignaturas pendientes, que han languidecido en el último año. Las ventas de las empresas de Euskadi al exterior se dispararon un 29,4% en el primer trimestre al sumar 4.162,3 millones de euros. Ese ascenso, que pulveriza registros anteriores, es el más elevado desde finales de 1997, según los datos que difundió ayer el Instituto Vasco de Estadística (Eustat). Las importaciones también crecieron con fuerza: un 19,4% al superar los 4.087 millones.
Ese espectacular incremento es consecuencia del impulso que ha experimentado la actividad en los últimos meses. Y también vez del dinamismo que ha recobrado el comercio exterior en el conjunto de España -las exportaciones aumentaron un 17,4% entre enero y marzo tras una larga atonía- y de los palpables síntomas de recuperación que ofrecen las principales potencias europeas, que son los grandes clientes de las compañías vascas. A tales factores hay que añadir el hecho de que el periodo con el que se comparan las cifras -el primer trimestre de 2005- no fue nada boyante.
Fuentes del Eustat añaden otra explicación: la economía vasca es de muy escasa dimensión, por lo que una circunstancia aislada puede, por sí sola, empujar con fuerza los resultados tanto al alza como a la baja. Al margen de la acelerada expansión de Euskadi -apoyada en el repunte de la industria y la inversión, y en un contexto internacional favorable-, el elemento que justifica en parte el tirón del primer trimestre es el aumento sin precedentes de las exportaciones de productos minerales y energéticos: un 276,% respecto al ejercicio anterior.
Petronor
El ascenso es fruto, sobre todo, de que hace un año las ventas al exterior por ese concepto se hundieron al verse obligada Petronor a paralizar sus instalaciones en Muskiz para realizar labores de mantenimiento. Por ello, Vizcaya experimentó el mayor crecimiento en ese segmento -el 293,6%- entre enero y marzo, mientras los otros dos territorios rondaron el 29%. Ese efecto se verá compensado cuando la compañía vuelva a repetirse esas tareas en los próximos meses.
Las exportaciones no energéticas, que suponen el grueso del total -más del 90%-, aumentaron un apreciable 21,3% en una evidente muestra de pujanza. Ese incremento supera con holgura el 6% registrado en el tramo final de 2005. Destacaron los avances de las de material de transporte (30,6%) y metales (18,2%). Mientras tanto, las compras de esos productos se elevaron un 5,3%.
Las importaciones subieron un 19,4% gracias a las de bienes energéticos y minerales, que se dispararon un 55,7; %; en buena medida, por el encarecimiento del crudo y sus derivados.
Superávit
El saldo exterior de Euskadi arrojó así un superávit de 75,2 millones, frente al déficit de 205,5 que acumulaba en el mismo periodo del pasado año, que fue el primero en el que cerró en 'números rojos' desde la recesión de 1992. Lo hizo con un desfase de 267 millones.
Vizcaya registró el mayor incremento de las exportaciones (45,8%) merced al impacto ya apuntado de las energéticas, pero también de las de plástico y caucho (92,8%), material de transporte (39,7%) y metales (19,2%5). Las ventas al exterior se comportaron de forma más moderada, pero también favorable, en los otros dos territorios: en Álava mejoraron un 22,1% y un 18,4% en Guipúzcoa.
El valor de los productos 'colocados' en el resto de la UE se elevó un 19,8%. Los mayores incrementos los registraron los dirigidos a Italia (43%), Bélgica (27,8%), y Alemania (19%). Las importaciones procedentes de la UE subieron un 10,2%.