España fue ayer objeto de críticas en el Eurogrupo -Consejo de Ministro de Economía y Finanzas de los países del euro- debido a su elevada inflación: el 4,1% en mayo, según datos provisionales. El aumento de los precios en la UE, fruto en buena medida del encarecimiento del petróleo, llevará hoy al Banco Central Europeo (BCE) a elevar los tipos de interés. Los analistas se inclinan por que el aumento será de un cuarto de punto, hasta el 2,75%, aunque tampoco descartan que llegue al medio punto.
Los países con baja inflación mostraron su disgusto con los miembros del Eurogrupo que mantienen un IPC más alto, como España, a los que consideran responsables del endurecimiento de la política monetaria.
El vicepresidente el Gobierno Pedro Solbes no aceptó esas críticas. Afirmó que, frente a las tesis de los críticos, otras teorías económicas apuntan que la inflación no es un problema comunitario, sino individual, en la medida en que quienes la padecen, en un entorno homogéneo como lo es la Eurozona, pierden competitividad.
Solbes, además, consideró que una parte del diferencial de inflación que existe entre España y otros socios comunitarios de la Eurozona responde al problema de aproximación de precios que está teniendo lugar.
Subida adecuada
Al referirse a la esperada subida de tipos, el vicepresidente español convino en que serán más adecuados con la situación de la economía española.
La inflación es la causa de que Lituania vaya a quedarse, de momento, fuera del euro. Los ministros de Economía de la UE confirmaron ayer las apreciaciones de la Comisión sobre la adecuación de Eslovenia para entrar el 1 de enero próximo en la Unión Monetaria, y convalidaron también el rechazo de Lituania.
No obstante, el Consejo acordó reclamar un dictamen técnico sobre el caso lituano al Comité Económico y Financiero.