La misma mano que causa la herida pretende curarla. Ésa es la actitud del nuevo ministro de Defensa israelí, por lo menos en un caso. Amir Peretz ordenó ayer resolver con la máxima rapidez la financiación del tratamiento médico de una niña palestina y de su tía que sufrieron daños de gravedad hace unas dos semanas en un ataque aéreo hebreo contra un activista de Yihad Islámica en la ciudad de Gaza.
Según el Ministerio de Defensa, un comité especial se reunirá próximamente para aprobar la financiación del tratamiento médico y entretanto pedirá al hospital de Tel Hashomer, en el distrito de Tel Aviv, que continúe con los cuidados sanitarios y que no las devuelva a la Franja. Sin embargo, la decisión del departamento responsable de las Fuerzas Armadas hebreas no ha surgido de una forma espontánea. Responde a una serie de peticiones presentadas entre otros por la organización Médicos por los Derechos Humanos de Israel.
Mariam Hani, de cuatro años, y su tía Nahed, ahora paralíticas y conectadas a una maquina de respiración artificial, perdieron a tres miembros de su familia en el ataque de la aviación hebrea.
Desde hace semanas, el Ejército israelí lleva a cabo una campaña de ataques contra activistas de la resistencia palestina en la franja de Gaza. Desde la investidura de Peretz como ministro de Defensa, el 4 de mayo, las tropas judías ha acabado al menos con 42 palestinos.
La cifra se incrementó ayer con la muerte de tres policías palestino en la zona fronteriza al este de la franja de Gaza después de que soldados hebreos les lanzasen un proyectil de artillería desde el vecino kibutz de Nahal Oz, cuando patrullaban la zona. Un portavoz israelí confirmó que los soldados vieron «tres siluetas sospechosas que se acercaban al cierre de seguridad que protege el territorio israelí y dispararon en su dirección».
Además, el Ejército detuvo ayer en Ramala a dos activistas del FPLP supuestamente responsables de la muerte hace diez años de dos colonos del asentamiento cisjordano de Bet El. Ibrahim Alkam e Ibrahim Hani fueron arrestados tras el ataque por las fuerzas palestinas de seguridad pero después fueron puestos en libertad.
Acciones contra Hamás
Mientras, el Ministerio de Defensa tiene listo un plan para que las tropas realicen incursiones contra Hamás tras conocerse su implicación en ataques con cohetes de fabricación casera sobre Israel. Un funcionario de la seguridad hebrea señaló que la facción radical es directamente responsable de los disparos. Desde que Hamás anunció hace 18 meses un alto el fuego, el Ejército ha concentrado sus ataques contra Yihad, principal responsable del lanzamiento de misiles.
Mientras, el primer ministro palestino, Ismail Hanniya, descartó ayer la posibilidad de una guerra civil en la región, después de que las discusiones para resolver la crisis político-financiera fracasaron en medio de la violencia partidaria. «Nosotros queremos preservar la sangre de los palestinos, queremos fortalecer la unidad nacional, queremos salir de la trampa tendida a los palestinos para empujarlos al enfrentamiento», declaró a los periodistas. Pero «los palestinos no lucharán. No habrá guerra civil (...). La sangre de los palestinos es una línea roja que no debe ser franqueada», insistió el dirigente radical.