A comienzos del próximo año, 130 agentes de la Policía Municipal vigilarán las calles de Barakaldo. El Ayuntamiento iniciará en breve los trámites para contratar a dieciséis guardias urbanos. La medida permitirá situar a la ciudad como el cuarto municipio de Euskadi con mayor número de policías municipales. «No contamos con un índice delictivo muy alto, pero pronto lograremos que esté operativo un agente por cada 6.000 habitantes», avanzó el alcalde, el socialista Tontxu Rodríguez. En enero o febrero de 2007, la Corporación local espera que la ampliación de la plantilla sea una realidad.
La intención del equipo de gobierno municipal es llegar a contar con unos 140 policías a lo largo del próximo ejercicio. «Es el objetivo que nos marcamos cuando empezó la legislatura», recordó Rodríguez. Los trabajadores realizaron movilizaciones en mayo para exigir un aumento de la plantilla hasta alcanzar los 160 efectivos. Una vez iniciado un proceso negociador entre los representantes sindicales y el Consistorio, las protestas finalizaron tras el verano.
Según explicó el edil de Seguridad Ciudadana, Juan José López Colás, la llegada de los nuevos agentes permitirá habilitar dos nuevas patrullas por turno. Con ello, el Ayuntamiento pretende potenciar la policía de proximidad. Cada patrulla realizará habitualmente su trabajo por el mismo barrio o distrito, lo que actualmente es difícil de conseguir. El cambio tiene como objetivo generar «empatía» entre los agentes y los vecinos. «Cuando los ciudadanos conocen a los policías, todo resulta un poco más fácil», señaló el concejal.
No quedarán ahí las novedades en el servicio. La Administración local también pretende reforzar la Unidad Operativa Especial, en la que un perro adiestrado acompaña a cada policía. Todas estas iniciativas obligarán a reestructurar el organigrama del cuerpo.
Oferta de empleo
Entre las 16 nuevas plazas, sólo seis saldrán a concurso público. El resto se ocuparán en régimen de interinidad, hasta que en 2007 se apruebe en un pleno una nueva oferta de empleo para ese ejercicio. «Como son necesarios ahora, los contratamos y en un futuro no muy lejano tendrán la oportunidad de opositar a esas plazas», precisó López Colás.
Los seis puestos que saldrán a concurso público están actualmente ocupados por otros agentes. Cinco de ellos trabajan también como interinos y la plaza restante corresponde a una baja por minusvalía. «El proceso de selección se prolongará durante alrededor de seis meses», apuntó Tontxu Rodríguez. Primero, se deberán tramitar las oposiciones. Y, luego, se abrirá un plazo de inscripción antes de celebrar los exámenes.