DKV Joventut, 7 - Unicaja, 2. La 'Penya' es el contrincante por el que suspira el vestuario baskonista. No es que se le considere menos fuerte que la escuadra malagueña. La preferencia responde a motivos meramente pragmáticos. Medirse a los de Aíto García Reneses, que esta noche se jugarán el pase a la gran final en un Martín Carpena abarrotado, implicaría continuar con la ventaja de campo.
Y de hacerse realidad este pronóstico, la serie definitiva arrancaría en Vitoria -viernes 16 y domingo 18-, mientras que un hipotético quinto encuentro también se escenificaría en el Fernando Buesa Arena. Contra el plantel andaluz enfrente, en cambio, el orden de los partidos variaría. Primero en Málaga, a continuación, Vitoria. Esta vía conllevaría otro agravante. Obligaría al TAU Cerámica a conquistar el feudo cajista en una ocasión. Como mínimo.
En la encuesta realizada ayer por EL CORREO participaron todos los efectivos azulgranas sanos. Es decir, once jugadores. Faltó Pablo Prigioni, que por la mañana fue sometido a una nueva analítica para conocer la evolución de su infección viral. Hoy se anunciarán los resultados, pero según ha sabido este periódico su concurso está descartado.
¿Qué opina cada uno de los protagonistas? De los consultados, siete lanzaron un guiño al conjunto badalonés. Esta lista de amigos de lo práctico la conformaron Drobnjak, Ukic, David, Erdogan, Hansen, Jacobsen y Splitter. Los que apostaron por el Unicaja fueron Grimau y Óscar García. Mientras que a Scola y Vidal -los dos únicos baskonistas del plantel actual que han levantado un trofeo de campeón de la ACB- les da un poco igual la camiseta a batir.
«Para nosotros sería mejor medirnos al Joventut por el 'factor cancha', pero la realidad es que lo tendrá muy difícil para ganar en Málaga». El que abrió el debate fue Kornel David, una de las mentes más preclaras de la formación vitoriana.
«Pasar factura»
Respecto al previsible cansancio con que se presentará el superviviente de la otra semifinal, el húngaro teorizó con dos versiones tan antagónicas como factibles. «Creo que esperar ocho días para volver a jugar, como es nuestro caso, podría rompernos el ritmo porque desde septiembre jugamos dos o tres partidos por semana», consideró. «Aunque también es cierto que al rival podría pasarle factura el esfuerzo de jugar cinco encuentros tan duros».
En este punto, Jacobsen apuntó un dato a tener en muy cuenta. «Conviene no olvidar que el Unicaja nos ha ganado los dos encuentros esta temporada», rememoró el alero estadounidense. «Además, en casa estamos muy fuertes porque nos sentimos arropados».
Splitter, a pesar de que esta noche animará a la 'Penya', prefirió centrarse en lo suyo. Sobre todo por lo acontecido el año pasado contra el Real Madrid. «Todos los que permanecemos de la temporada pasada tenemos ganas de olvidarnos de lo que ocurrió con un título, no hemos dejado de pelear y seguiremos así», matizó.
«Estamos al final de la temporada, las fuerzas andan escasas y podríamos contar con algo de ventaja en el primer partido, pero no creo que pase de ahí», estimó Ukic, otro 'verdinegro' de nuevo cuño.
«El Joventut ha jugado muy bien en casa y el Unicaja empezó a sentir presión en el cuarto encuentro, pero me decanto por los primeros», apuntó Erdogan, «orgulloso» de pertenecer al Baskonia por «la gran temporada que estamos realizando».
El 'club de amigos' de la 'Penya' se completa con el montenegrino Predrag Drobnjak, dispuesto a «ayudar» en esta final si Perasovic «lo considera oportuno», y Travis Hansen. «Ambos son muy complicados», puntualizó el exterior.
«Semifinal durísima»
Grimau, pese a que también le gustaría recibir a los de Badalona, se decantó por el Unicaja. «Tiene alguna posibilidad más al jugar el último partido en su cancha», trazó. «Estoy siguiendo la semifinal y me parece durísima, supongo que el vencedor llegará castigado al primer encuentro de la final». Mientras que su compañero Óscar García se erigió en el más firme defensor del Unicaja. «Es mejor equipo, a pesar de la casta que le está echando el Joventut, y ganará el desempate».
En medio de ambas 'facciones', el dúo Vidal-Scola. Al capitán le da «igual» el 'dni' del contrincante. «Si es el Joventut representaría un viaje menos, pero es igual. No hay que eligir rival nunca», advirtió el porteño.
Para su compañero, forjado en la cantera verdinegra y badalonés de nacimiento, ni frío ni calor sino todo lo contrario. «Todo el mundo daba por sentado que Unicaja pasaría y el Joventut ha sabido jugar muy duro en su campo», arrancó. «En teoría, el Unicaja es superior, pero el Joventut ha demostrando que juega un gran baloncesto. Ninguno será fácil».