El Ayuntamiento de Orduña inauguró ayer 'Ekoizpen Urduña', la primera oficina municipal del País Vasco que asesora en técnicas de ganadería y agricultura ecológica. María José Imaz, ingeniera agrónoma vecina de Orduña, es la responsable de este servicio pionero, que pretende dar respuesta a una demanda «creciente» en nuestra comunidad.
Y es que las explotaciones que optan por este tipo de actividad están en auge. Actualmente hay censadas en Euskadi hasta 136 producciones ecológicas, un centenar más que en 2000. Estas explotaciones ocupan una superficie de más de mil hectáreas, una cifra que quintuplica los datos de hace cinco años.
-¿Tiene futuro el mercado ecológico?
-Sí. El consumidor demanda cada vez mayor calidad y la producción ecológica la ofrece. Prueba de ello es que el sector no para de crecer.
-A pesar del 'salto' de los últimos años, las cifras no son muy significativas.
-Se va poco a poco. Los productores necesitan saber que tendrán unos ingresos aceptables, y, para ello, hay que sensibilizar e incentivar al consumidor, los comercios y la hostelería para que opten por este tipo de productos.
-¿En qué se diferencia ésta de la producción convencional?
-En la producción ecológica no se utilizan productos químicos de síntesis, como los fertilizantes, plaguicidas y antiobióticos, sino abonos 'verdes'. Respeta el medio ambiente y realiza una gestión del suelo racional para conservar su fertilidad. Una de las técnicas es la rotación de cultivos, que no quema la tierra de tanto sembrar y apuesta por que el terreno descanse una temporada, trasladando el cultivo a otra superficie.
-El modo de trabajo también varía.
-Exige más dedicación a la tierra y conocer muy bien las técnicas. Pero tampoco quiere decir que haya que retroceder cincuenta años y usar bueyes en lugar de tractores. Es un tipo de producción que no está reñido con la tecnología.
Productos «feos»
-¿Sale rentable al productor?
-Al no usar abonos químicos, reduce costes. También es cierto que disminuye el nivel de producción, pero al final ganan en la calidad del producto.
-¿Y al consumidor?
-Los productos ecológicos son más caros por el transporte. Al no haber suficiente oferta, la mayoría se importa. Pero si un vecino de Orduña compra a un productor de la localidad, el precio es más asequible. Hay que hacerle ver al cliente que está comprado algo diferente y de calidad más optima.
-¿Es fácil 'vender' estos productos?
-Existe aún la imagen de que los alimentos ecológicos son feos, se tiende a asociar con la idea de las manzanas pochas, no tan vistosas, pero también las ecológicas pueden tener vistosidad.
-¿Y qué hay del sabor?
-Las mayores diferencias se aprecian en las frutas y en las verduras, que son mucho más sabrosas que las que no han sido cultivadas así.
-¿Hay recelo por parte de los productores a convertir su producción a las técnicas ecológicas?
-Aún es pronto para evaluar el interés por este tipo de producción, pero de los ochenta empresarios del sector censados en Orduña, cinco han mostrado interés por estas técnicas. De hecho un joven pondrá en marcha próximamente una huerta siguiendo estas pautas.
-¿Todos los negocios son susceptibles de adaptar su producción?
-No. En el caso de las ganaderías, al tratarse de instalaciones más amplias, las dificultades son mayores y los ganaderos también se muestran más reacios porque el proceso es más costoso. La adaptación es más sencilla en el caso de los agricultores.
Más información
Ekoizpen Urduña
C/ Gran Vía, 10, planta baja. 945 38 40 50