Penas ha recordado que A&E se comprometió a hacer una transferencia de tecnología a Babcock cuando adquirió la empresa y "resulta que en las ofertas que se han hecho y los pedidos que se lograr la cobran a base de bien. En concreto, en el contrato obtenido en Brasil, A&E cobra por este concepto 9,5 millones de euros".
En cuanto a los avales, se le imponía al grupo austríaco una dotación de 100 millones de euros en avales, pero "en los dos años y medio que llevamos con ellos, han aportado del orden de 23 millones en avales, pero con la consecuencia de que son ignorados de los fondos propios de la empresa, lo cual está prohibido por la UE y por la Sepi", ha denunciado el representante sindical.
Asimismo, ha apuntado que en lo que respecta a la aportación de pedidos que se comprometieron al comprar Babcock, hablaban de 30 millones de euros, y la aportación de pedidos de Austrian Energy hacia Babcock "es cero". "A esto se suma el compromiso de inversiones en Babcock de 76 millones de euros en cinco años y, de ellos, en los tres primeros años de 40 millones y las inversiones son cero".
Babcock cuenta en la actualidad con una carga de trabajo de entre año y medio y dos años, como consecuencia de los contratos logrados en Brasil, tres calderas de gasificación para China y un reactor para Repsol. No obstante, los representantes de los trabajadores creen que eso "no garantiza el futuro de la compañía".
Fondos propios
"No es sólo coger una carga de trabajo, sino que la compañía por sí sola sea capaz de generar nuevos contratos, porque si no, nos podemos encontrar que cuando acabemos esos contratos estemos igual que hoy, que no tengamos carga, y estemos en la misma disyuntiva", ha manifestado Daniel Penas. En este sentido, ha destacado que los fondos propios de Babcock no llegan para avalar los nuevos contratos.
Así, el obtenido recientemente en Brasil ha requerido un aval de 7,5 millones de euros, se han ignorado 5,5 millones de la caja de la empresa y los otros dos millones de euros han sido prestados a interés de mercado por Austrian Energy. "Como tiene unos problemas financieros enormes, no obtiene el respaldo financiero de ningún gran banco de España", ha señalado.
A su juicio, "es el momento de empezar a buscar un repuesto para Austrian Energy porque se dan las circunstancias. Tiene que haber algún empresario que con estos mimbres que quiera hacer algún cesto, estamos a la espera". En este sentido, se mostró esperanzado por la iniciativa aprobada en el Congreso en la que se le requiere a Sepi una ampliación de garantías para que los bienes de Babcock queden en manos públicas por un periodo de cinco años.