Una vez desvelada la identidad del otro aspirante al cetro de la ACB, el vestuario baskonista ya ansía echar a rodar. Ayer fue momento de valoraciones, pero también de deseos a micrófono abierto. Hubo flores al Unicaja Málaga, que a partir de mañana le disputará el título. Pero también promesas de convertir los sueños en realidades. En el Martín Carpena, el conjunto azulgrana podrá focalizar esta energía sobre una cancha de baloncesto.
Y es que, desde mañana mismo, la formación alavesa buscará su segunda Liga ACB. Uno de los protagonistas de aquella gesta, fraguada en la temporada 2001-02, es Sergi Vidal. El escolta catalán remomoró aquel 0-3 edificado precisamente ante el Unicaja. «Fueron partidos durísimos. Con enganches y declaraciones fuera de la pista. Eso también es bonito y a mí me gusta», manifestó. En puertas de un nuevo enfrentamiento en la cumbre, el exterior aguarda partidos de idéntica dificultad. «Son momentos en los que te lo juegas todo y haces lo que haga falta».
El primero que obtenga tres victorias levantará el cotizado trofeo. Y los dos primeros capítulos se celebrarán en el feudo andaluz. Mañana, la inauguración. Mientras que el domingo 18 se escenificará el segundo acto. El Baskonia acudirá «con el objetivo de ganar ambos», según Vidal. No obstante, dada la complejidad de la empresa se mostraría «satisfecho con lograr un triunfo».
Vidal, que cumple su sexta temporada en Vitoria, destacó del plantel verde que dispone de «un juego muy compensado, tanto por dentro como por fuera y con muchísima calidad». A la hora de apuntar nombres propios, el exterior azulgrana paró en la casilla de Marcus Brown -con quien le tocará medirse a buen seguro- y en la de su compañero en la selección Carlos Cabezas, al que definió como un «animal» por su descomunal fortaleza física.
«Intentar desquiciarles»
Tiago Splitter, por su parte, lanzó un razonamiento muy interesante al ser preguntado por un hipotético desgaste en el Unicaja, que llega tras sortear una semifinal asfixiante contra el Joventut. «Ahora no notarán nada, de hecho hasta podrían llegar con más ritmo, pero seguro que si alcanzamos un quinto partido podría pasarles factura».
Coincidió con Vidal en vaticinar pulsos «duros». Un extremo que no le amilana en absoluto. «El Joventut les jugó muy duro y por momentos llegó a desquiciar a jugadores como Garbajosa o Santiago», teorizó. «Intentaremos desquiciarles un poco y jugar duro, dentro de la legalidad, con el fin de intentar sacar ventajas». Precisamente, el ala-pívot de Torrejón encabeza su lista de amenazas verdes. «Es el centro sobre el que gira el Unicaja», estimó.
Semana sin partidos
Debido al trabajo bien hecho, el Baskonia completará una semana sin compromisos oficiales antes de iniciar la final. Se trata de la racha más larga desde que arrancó el curso, allá por finales del pasado septiembre. A juicio del interior hispano-brasileño les ha venido de perlas para recargar pilas y preparar con mimo el asalto definitivo al título. «No es que hayamos descansado, pero sí nos hemos puesto a tono para empezar bien».
«Nuestros objetivos son ganar los dos partidos y tratar de hacer todo de la mejor manera posible, sin dar nunca un encuentro por perdido al saber que habrá lucha hasta el final, y poder volver a casa con una victoria, o con las dos, sería tremendo».
En similares términos se mostró Luis Scola. «No creo que se pueda decir que hemos estado descansando». Incluso al porteño no le importaría empezar ya la final. «Sólo tengo ganas de salir campeón, hay que olvidarse de lo del año pasado».
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