El Tribunal Supremo confirmó la sentencia de la Audiencia Provincial de Huesca que condenó a la Caja de Seguros Reunidos (CASER) y a Unipublic a pagar 480.810 euros (80 millones de pesetas) al ciclista Raymond Dietzen, que sufrió una caída en un túnel sin iluminar durante la Vuelta a España de 1989.
La caída -que causó al corredor alemán lesiones que le obligaron a abandonar el ciclismo profesional- se produjo el 6 de mayo de 1989 en el túnel de Cotefablo, en el Pirineo, que la Audiencia de Huesca describía en su sentencia como «de 680 metros de longitud, recto y sin iluminar» y del que dice que aparecía en el libro de ruta de la carrera «como un paso peligroso, señalizado con bandera amarilla».
El Supremo, ante el que Unipublic recurrió la sentencia, concluye que las lesiones sufridas por Dietzen son consecuencia de la falta de iluminación del túnel y que la empresa demandada es responsable como organizadora de la prueba por el hecho «de haber diseñado una etapa que contemplaba el paso de un largo túnel sin iluminación con evidente riesgo para los ciclistas».
Según el Alto Tribunal, «quien asume la responsabilidad es quien organiza y como tal se obliga a adoptar unas medidas» que según la sentencia no sólo son las reglamentarias, sino también todas «las que la prudencia impone».