El Correo Digital
Jueves, 15 de junio de 2006
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OPINIÓN
EDITORIAL
El límite de Europa
El Consejo Europeo que se inicia hoy en Viena, y con el que se cierra la presidencia semestral austriaca, lo hace bajo las serias advertencias del antiguo presidente de la Comisión, Jacques Delors, de que el proyecto de Europa puede fracasar por falta de liderazgo y de ideas. El político francés ha propuesto limitar el número de Estados futuros y, sobre todo, ha llamado a una integración más estrecha entre los doce países miembros del euro. En una línea parecida, tanto el primer ministro italiano y ex presidente de la Comisión, Romano Prodi, como el actual presidente, José Manuel Durao Barroso, han expuesto estos días sus ideas de una Unión centrada en proyectos concretos, que añadan valor a los ciudadanos.

En la agenda de esta cumbre figuran temas como la política exterior energética, la entrada de Eslovenia en el euro o la relación con EE UU, tras el delicado asunto de los vuelos de la CIA y la petición de cierre de Guantánamo. Ahora bien, la cuestión más sensible políticamente para la Unión es, sin menospreciar todo lo anterior, la siguiente ronda de ampliaciones. La presidencia austriaca quiere aprovechar la cita para que se empiece a hablar claramente de hasta dónde puede crecer la UE y a qué ritmo. Y de salir adelante sus planes, por primera vez se tendría en cuenta a la hora de decidir incorporaciones futuras a las cada vez más euroescépticas opiniones publicas de los países miembros. Por ello se propone introducir en las negociaciones de ampliación el concepto de 'capacidad de absorción' de la Unión. Y es que con el salto de 15 a 25 Estados, y la perspectiva de crecer hasta 35 en pocos años, algunos socios -Austria, Holanda y Francia- abogan abiertamente por ralentizar ciertas incorporaciones, además de defender abiertamente el 'no' a Turquía. Enfrente se encuentran Reino Unido y los países recién entrados del Este, favorables a una Europa de mercado. Al final, la postura alemana puede ser determinante pero, en cualquier caso, la noticia de que por fin el debate sobre las ampliaciones se politiza es buena desde un punto de vista democrático.



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