Una comedia romántica típicamente americana aporta el toque evasivo a la cartelera. 'Devuélveme mi secreto' cuenta con Lindsay Lohan como estrella y no hace falta ser muy avispado para imaginar de qué producto se trata. Un filme ideado para el disfrute de los fans de la actriz y cantante -20 añitos cumple el 2 de julio-, que gana posiciones a pasos agigantados gracias a sus batallas campales con la prensa amarilla, que le acusa de pegarse demasiadas juergas y airea sus sonados escarceos amorosos (no en vano su ligue Bruce Willis figura de productor en esta ocasión). Dirige Donald Petrie, experto en la materia con títulos como 'Miss agente especial' y 'Cómo perder a un chico en 10 días'.
Ashley Albright (Lohan), una ejecutiva de cuentas de una prestigiosa empresa de relaciones públicas, es la mujer con más suerte en el mundo, a la que las cosas buenas de la vida le han llegado con demasiada facilidad. Todo le sale a pedir de boca, pero un día besa al chico equivocado en un baile de máscaras en el centro de Manhattan, y su felicidad se va al garete. Jake (Chris Pine) atrae la mala suerte. Su trabajo es limpiar los aseos en una bolera. Son polos apuestos. Y la suerte cambia de bando tras el hipnótico beso.
Un planteamiento sencillo que da pie a una sucesión de situaciones de enredo habituales en el género, aunque la neumática protagonista quiera quitar hierro al asunto y habla de un filme adulto. «Es una gran historia de transición a la madurez», comenta la protagonista de 'Ponte en mi lugar'. «Pensé que sería el papel perfecto para mí en la transición hacia papeles adultos». La película sirve también de plataforma de lanzamiento para el grupo musical McFly, en la onda del actual auge de bandas de punk-rock 'teenager' que se reproducen como por esporas. En la cinta se interpretan a sí mismos para deleite de sus seguidores.