El Athletic prevé cerrar el presente ejercicio con un déficit cercano a 1,5 millones de euros. Se trata de un importante avance en la economía del conjunto rojiblanco, que inicialmente, debido a los compromisos contractuales que tenía adquiridos en anteriores temporadas, tenía previsto concluir el curso 2005-2006 con unas pérdidas de unos siete u ocho millones.
Según ha podido saber EL CORREO de fuentes cercanas a la junta directiva, la razón principal de esta notable mejoría en la salud económica de la entidad de Ibaigane hay que buscarla en los nuevos ingresos que ha logrado el club durante esta campaña. En este sentido, destacan el nuevo contrato televisivo, por el que el Athletic recibirá 90 millones en cinco años, a razón de 18 por ejercicio, y los acuerdos, muchos de ellos publicitarios, alcanzados con Banesto, Telefónica y Expekt, entre otros.
Además, las mismas fuentes consultadas por este periódico también apuntan a otras dos razones para explicar que el club haya conseguido recortar seis millones al déficit inicialmente previsto. En este sentido, explican que la Fundación Athletic cada vez asume más gasto generado por el fútbol base rojiblanco, lo que también ha ayudado a aliviar sensiblemente las cuentas, y subrayan que se ha conseguido reducir el coste de la primera plantilla por primera vez en mucho tiempo. En el capítulo de gastos extraordinarios hay que contabilizar, como apartados más destacables, el fichaje de Aritz Aduriz, el cese de José Luis Mendilibar y la posterior contratación de Javier Clemente.
Se prevé superávit
Además de acabar el ejercicio con seis millones de pérdidas menos de las previstas, el Athletic prevé que el próximo curso se eliminará el déficit estructural y se clausurará a campaña con un superávit que rondará entre uno y dos millones de euros.
Estas cifras suponen un importante avance respecto a los cálculos que manejaba la directiva de Fernando Lamikiz cuando se hizo cargo del club bilbaíno. La Liga pasada se cerró con un beneficio de 6,7 millones debido al traspaso de Asier del Horno al Chelsea. Con todo, el club tenía pensado cerrar este curso con pérdidas, equilibrar las cuentas durante el siguiente y cerrar la temporada 2007-2008, la última de su mandato, con superávit. No obstante, los progresos económicos realizados permitirán obtener beneficios las próximas temporadas.