Caja Navarra (CAN) está protagonizando un espectacular desembarco en Euskadi. A principios de este año anunció su decisión de entrar en el País Vasco, donde ya ha comprado 44 locales. Como 'guinda' de este proceso, va a instalar su sede de Vizcaya en pleno 'corazón financiero' de Bilbao, donde ha cerrado un precontrato para adquirir una planta de 800 metros cuadrados en la Plaza Circular. Esa privilegiada ubicación se encuentra junto a los 'cuarteles generales' del BBVA y Caja Laboral, y a un emblemático inmueble de la BBK.
La oficina, localizada en el edificio que antes ocupaba el Banco Urquijo, es la más amplia de todas las que ha adquirido en la comunidad autónoma y supone una claro reflejo de la firme apuesta de la entidad por este territorio, donde parece dispuesta a competir de igual a igual con los 'pesos pesados' de larga tradición en el País Vasco. La compra de la planta está condicionada a la obtención de las licencias pertinentes. El deseo de la CAN es abrirla «lo antes posible».
Con los citados 44 locales, Caja Navarra está ya muy cerca de alcanzar el objetivo de expansión que se ha fijado hasta 2008. En enero anunció que su intención era abrir 50 oficinas en tres años, con una inversión cercana a los 60 millones de euros. En la actualidad cuenta con 19 sucursales en Vizcaya, 15 en Guipúzcoa y una decena en Álava.
La decisión de la CAN de desembarcar en el País Vasco causó un gran revuelo en el sector debido a que rompía con la política de no agresión mantenida hasta entonces por las entidades vasco-navarras. La caja de la comunidad foral se había expandido por el resto de comunidades limítrofes -La Rioja, Aragón y Castilla-León-, pero no había puesto un solo pie en Euskadi.
Competencia
Cuando en enero de este año anunció su agresivo plan , en algunos medios se interpretó este cambio de estrategia como una maniobra para evitar una sanción del Servicio de Defensa de la Competencia, dependiente del Ministerio de Economía, que había abierto un expediente para investigar si existía un reparto de mercado entre las cajas de ahorro vascas y navarras.
En Caja Navarra siempre han negado la existencia de un acuerdo para no competir entre las entidades de los dos territorios vecinos. Como argumento para justificar su nula presencia en Euskadi, frente a la fuerte expansión realizada en las comunidades limítrofes, el presidente de la CAN y del Gobierno foral, Miguel Sanz, alegó que los «intereses comerciales» de la entidad «no lo aconsejaban». Pero ahora Euskadi se ha convertido en un objetivo prioritario, donde aspira a ser un duro rival para los grupos financieros instalados en los tres territorios históricos.
La sede que establecerá en el 'corazón financiero' de Bilbao será su punta de lanza en Vizcaya, pero también tiene previsto abrir centrales en San Sebastián y Vitoria. Su política en este sentido es contar con oficinas principales en todas las grandes capitales en las que esté presente.