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Viernes, 16 de junio de 2006
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POLÍTICA
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El Supremo decidirá en breve si reabre o no la causa contra Atutxa por desobediencia
Si el Alto Tribunal acepta el recurso de Manos Limpias, cabe la posibilidad de repetir el juicio
El Supremo decidirá en breve si reabre o no la causa contra Atutxa por desobediencia
JUICIO. Juan María Atutxa, Kontxi Bilbao y Gorka Knörr. / I. PÉREZ
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El 'caso Atutxa' vuelve. El Tribunal Supremo decidirá en breve sobre el recurso presentado por el colectivo Manos Limpias contra la sentencia que absolvió, el pasado mes de noviembre, al entonces presidente del Parlamento vasco y sus compañeros del tripartito Gorka Knörr y Kontxi Bilbao de un presunto delito de desobediencia al negarse a disolver el grupo de la ilegalizada Batasuna. En la práctica, los magistrados deberán resolver si rechazan la apelación y dejan la causa como está, con la exculpación de los tres imputados, o si la aceptan y reabren, en su caso, el proceso. Y según sostienen fuentes judiciales conocedoras del sumario, una de las alternativas posibles en el supuesto de que se acepte la impugnación es que el Tribunal Superior del País Vasco (TSJPV) tenga que repetir el juicio.

Las circunstancias van a hacer coincidir la revisión del 'caso Atutxa', que permanecía dormido desde que los encausados fueron absueltos hace siete meses, con otro asunto también muy delicado: la admisión de la querella interpuesta por el Foro Ermua contra el lehendakari Ibarretxe por reunirse con Batasuna. El TSJPV exculpó al ex presidente del Parlamento, a Knörr y a Bilbao porque su negativa a disolver el grupo de Sozialista Abertzaleak, hoy desaparecido, se amparaba en el privilegio de la «inviolabilidad parlamentaria» y porque su pretensión era preservar «la autonomía» de la Cámara autonómica. Manos Limpias, que ejerció en solitario la acusación tras descolgarse la Fiscalía, elevó un recurso de casación ante el Supremo.

El estudio de esa impugnación está fijado para el próximo miércoles, día 21, pero es muy probable que se aplace porque el Tribunal debe resolver antes una cuestión previa: la recusación por parte de la defensa de Atutxa de dos de los cinco magistrados que deben pronunciarse sobre el recurso por supuesta 'contaminación' al ser miembros también de la llamada Sala del 61, que es la encargada de todo lo relativo a la ilegalización de Batasuna. La inclusión de José Manuel Maza y Luis Román Puerta constituyó «un desajuste de secretaría», apuntan medios del Supremo, por lo que lo previsible es que ambos jueces asuman la recusación y se excluyan por sí mismos de la causa.

Varias opciones

Eso, no obstante, conlleva un trámite que, salvo sorpresa, retrasará unos días el análisis del recurso de Manos Limpias; el resto de los magistrados que deberán resolver sobre él son el presidente de la Sala de lo Penal y antiguo responsable de la Audiencia de Vitoria, Juan Saavedra; Julián Sánchez Melgar, redactor de la sentencia del 'caso Parot'; y Siro García. Los magistrados, según los medios consultados, tiene varias opciones ante sí: aceptar tanto la argumentación como la solución acordada por el Tribunal Superior vasco; cuestionar sus tesis, pero dar por bueno el veredicto; o admitir plenamente la impugnación y ordenar que se entre al fondo de la cuestión, si Atutxa y sus compañeros desobedecieron o no los mandatos judiciales para que disolvieran el grupo de Batasuna. En este supuesto, apuntan las mismas fuentes, no es descartable que el TSJPV se vea obligado a citar de nuevo a los tres encausados para repetir el juicio.

Sea como fuere, la revisión de la sentencia absolutoria ha venido a coincidir con la admisión de la querella por parte del Tribunal Superior de la querella contra Ibarretxe, que ha suscitado una agria respuesta del Gobierno vasco con autoinculpación de todos los consejeros. Ayer, mientras Manos Limpias se sumaba a la denuncia del Foro Ermua, el lehendakari se mostró «absolutamente convencido» de que Euskadi verá la paz a pesar de que existe alrededor «mucho ruido, jurídico y mediático». Lo hizo en la clausura de la asamblea de la patronal guipuzcoana, ante la que se congratuló de que exista «mucha más gente que quiere que esto termine bien».



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