El Torneo del Cuatro y Medio de San Fermín, un clásico del verano, se puso en marcha ayer. Patxi Ruiz, que muestra una gran hipersensibilidad a las luchas individuales, volvió a dar la de arena (20-22) en su enfrentamiento con Oinatz Bengoetxea, en un partido lleno de toboganes.
Entre ambos contendientes fallaron catorce pelotas, siete cada uno y acusaron cuatro saques por barba. Las cifras, que no conocen de sentimentalismos, delatan que el juego estuvo sumido en una constante de aciertos y desaciertos. El que mejor finalizó se llevó la eliminatoria para su casa. Ganó el 'niño' por muchas razones de peso. Exhibió mucha más competitividad que su rival, estuvo mejor posicionado en la cancha y movió la pelota con más criterio. Exceptuando los primeros compases de la eliminatoria, con los empates a 1, 2, 3 y 4, siempre mandó en el luminoso: 4-9, 6-11 y 12-16.
El zaguero estellés espabiló demasiado tarde. Es su forma particular de entender este deporte. Cuando se ve con la derrota sobre sus espaldas intenta soltar lastre. Se acercó a un tanto, 20-21, pero fue incapaz de materializar la remontada. El vencedor acabó el choque con una dejada de derecha al 'txoko'.
Con esta jugada Bengoetxea sacó de quicio a Patxi Ruiz. Hasta cinco tantos le endosó. A destacar los números 14 y 15, con sendas descolgadas al ancho preciosas. Patxi Ruiz sin fe, emitiendo la imagen de un pelotari que está más de vuelta que de ida. El duelo finalizó tras 55 minutos y 298 pelotazos.
En el partido preliminar hubo dos hechos noticiables. La reaparición de Aimar Olaizola y el debut en el profesionalismo de Oteiza. Pintaron bastos para el campeón de Goizueta y el joven neoprofesional, que no cumplió con las expectativas. Mikel Unanue y Peñagarikano les doblaron en el marcador( 22-11).
Nueva cita
La competición tiene una nueva cita esta tarde (17.00, ETB 1) en el Aritzbatalde de Zarutz. Enrique Galarza, que parte como favorito, tiene de contrario al joven Larralde. En el estelar, Eugi y Pascual medirán sus fuerzas contra Xala y Elkoro.