En plena 'tormenta' eléctrica, y con el mercado mayorista prácticamente colapsado, el Ministerio de Industria tiene previsto llevar al Consejo de Ministros del próximo viernes, 30 de junio, la subida adicional de la tarifa en una media del 1,4% -adicional al alza del 4% ya aplicada en enero- así como los principales cambios en la forma de calcularla -un factor decisivo para rebajar el déficit tarifario- pero todo apunta a que la reforma del 'pool' se quede para más adelante.
La secretaría general de la Energía pretende que antes de abordar el cambio en profundidad del mercado mayorista eléctrico empiecen a suscribirse contratos bilaterales de compra de electricidad a largo plazo entre las compañías eléctricas y los grandes consumidores, unos pactos que harían la modificación de las 'reglas de juego del mercado' más abordable.
Pero el calendario del Ministerio ha soliviantado a las empresas. El mal funcionamiento del mercado mayorista, entre otras causas, disparó en 2005 el déficit de tarifa o diferencia entre ingresos y costes reconocidos, que se compensa con alzas de la tarifa de años sucesivos.
A la vista de que en 2006 no se corregía esa trayectoria, y ante la sospecha de que las empresas pudieran estar manipulando el mercado -el cruce de denuncias entre ellas indujo a pensarlo- Industria adoptó el pasado marzo una medida 'provisional' que las compañías rechazaron de plano. Fijó el tope de 42,35 euros por megavatio hora en las transacciones entre generadoras y distribuidoras del mismo grupo.
El órdago de Iberdrola
Iberdrola se rebeló, y anunció que su distribuidora no estaba dispuesta a pagar más de 33 euros por megavatio hora en las compras en el mercado mayorista. Argumentó que, sumada a esa cifra la garantía de potencia se llega a los 42,35 euros del 'tope' establecido para la liquidación en el grupo.
La actuación de Iberdrola ha provocado un descenso del orden del 40% en la actividad en el mercado mayorista, donde se casan ofertas y demandas, y también un recorte significativo de los precios, superior al 60%.
El Ministerio de Industria ha encargado a Red Eléctrica, el análisis de la situación. Le ha pedido que informe si la forma de proceder de Iberdrola es compatible con las normas reguladoras y también le ha preguntado si la actuación de la eléctrica está causando alguna perturbación en la gestión técnica del sistema. Cuando el operador tenga el informe, Industria procederá en consecuencia.