El presidente del Santander aprovechó la junta de accionistas para mostrar su desacuerdo con el código de buen gobierno corporativo que ha aprobado un grupo de expertos dirigido por el máximo mandatario de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Manuel Conthe. El documento, a su juicio, desincentivará la salida a Bolsa de muchas entidades, pues su cumplimiento supondrá «retos y costes considerables».
Por ello, reclamó que se aplique con cautela, que se apueste por la autorregulación, y que la intervención administrativa sea mínima. El mercado y los accionistas son, en su opinión, quienes deben evaluar el comportamiento de las entidades. Con todo, se mostró satisfecho de que los autores del texto tuvieran en cuenta muchas de las sugerencias realizadas por las sociedades cotizadas.
También tuvo tiempo para mostrar su preocupación por la perdida de competitividad de la economía española. Reclamó al Gobierno que adopte de manera «urgente» medidas para corregir esta situación. La Unión Europea, añadió, debe abrir sus mercados a la competencia si no quiere seguir perdiendo competitividad ante países emergentes como China e India.
Botín se declaró optimista ante la situación de América Latina y se felicitó por la buena evolución de Brasil, México y Chile. Defendió el papel de la inversión extranjera, particularmente la española. «Hechos aislados y muy negativos que han ocurrido en algunos países, no deben ser motivo para pensar que Latinoamérica ha dejado de ser atractiva», remachó.