He nacido en la ciudad de Buenos Aires, aunque me siento tan vasca como argentina, ya que por parte de mis padres desciendo de vascos. Mis apellidos Mignaburu Berho dicen bastante al respecto. Por esa razón viajé, junto con una de mis hijas, en 2000 a Euskalerria, con la intención de encontrar a los que quedaron allí. Mi intento no prosperó y volví con las manos vacías. Esto me hizo reflexionar con respecto a que existirían otras personas en situación similar. Con el correr del tiempo y continuando con las investigaciones sobre temática vasca, especialmente relacionadas con los vascos en la provincia de Buenos Aires, cantidad de descendientes, actividades, etc, surge en una conversación familiar la idea de hacer una web para volcar información sobre la comunidad en Argentina. Pero, además, al disponer de información derivada del censo que ya estaba bastante avanzado, pensé que sería una oportunidad para que los datos que poseía pudieran ser utilizados en brindar ayuda a aquellos que habían perdido, al igual que nosotros, comunicación con sus parientes. Así fue como mi hija Natalia y su novio, Lucas, que se dedican a crear páginas web, hicieron realidad mi sueño en diciembre de 2003.Comenzamos a recibir pedidos de diversas familias, pero fue a partir de una entrevista para el 'Diario Vasco' cuando llegaron en una cantidad inusitada. Actualmente, llevamos ubicadas a unas trescientas familias, muchas de las cuales han viajado a la Argentina para reencontrarse, algunas luego de ochenta años de no tener noticias. Esto me llevó a tomar conciencia de la trascendencia que el tema tenía a ambos lados del Atlántico y, por esta razón, comencé a escribir mi libro sobre los vascos en Buenos Aires para difundir las particularidades de la inmigración vasca en el mencionado territorio. Además de esta actividad, totalmente gratuita, en poco tiempo saldrá el libro que he escrito para el concurso 'Cincuenta aniversario de la Federación de Entidades Vasco Argentinas', y que ha resultado ganador del mismo. El trabajo es mucho, pero la satisfacción de aportar esta pequeña ayuda es aún mayor.