El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha advertido hoy al Jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que no aceptará la mediación internacional en las conversaciones con ETA ni tampoco la legalización de Batasuna, aunque sus dirigentes condenasen la violencia.
En una rueda de prensa que ofreció en la sede central del PP tras presidir el Comité Ejecutivo, Rajoy trasladó a Zapatero su "disconformidad" con la "legalización de Batasuna". "Batasuna es ETA y mientras ETA no se disuelva Batasuna no se puede presentar a elecciones", agregó.
"Batasuna se puede presentar a las elecciones si el Gobierno liquida la Ley de Partidos", dijo Rajoy , quien apuntó que "si no liquida" esta norma -"si lo intenta yo me opondré", precisó-, la organización ilegalizada no se puede presentar a unos comicios.
Preguntado si sería suficiente que Batasuna hiciera una condena de la violencia aunque ETA no se disolviera, Rajoy apuntó que "no". "Batasuna es ETA y quien tiene que condenar la violencia es todo ETA, no una parte de ETA. Tendríamos una parte de ETA actuando en las instituciones y el resto de ETA garantizando que su voluntad saliera y si no tendría las pistolas", matizó.
Reunión con Zapatero
El líder del PP calificó de "frivolidades" que se haya publicado en medios de comunicación que Zapatero le llamará para anunciarle su comparecencia en el Congreso, así como que anunciará en la Cámara Baja el "inicio de las conversaciones entre el Gobierno y ETA", la "reunión del PSE con Batasuna", su "legalización" y, a continuación, la "constitución de una mesa de partidos".
Rajoy pidió un "mínimo de responsabilidad" al Gobierno, que "reflexione" sobre este tema y que se deje de "filtraciones, frivolidades y anuncios". Explicó que en la posible comparecencia de Zapatero en el Congreso el PP va a defender la misma posición que expuso el pasado 6 de junio, aunque resaltó que le gustaría que quedaran "claras varias cosas", principalmente que el Gobierno dijera "si sigue habiendo extorsión por parte de ETA".
Destacó que los populares expresan su "disconformidad" con que en este proceso haya mediadores internacionales porque "no hay dos Estados enfrentados" sino una "organización terrorista que mata a la gente y les quita sus derechos y libertades". "Es disparatado que haya mediadores internacionales, es lo que ha pedido siempre ETA", señaló.
Rechazo a la mesa de partidos
También expresó su "disconformidad" con que se constituya una mesa de partidos porque también es una "petición de ETA", al tiempo que opinó que su objetivo no es otro que "tomar las decisiones que estimen oportunas y que luego las tengan que aceptar Francia y España". "Esto es ilegal, disparatado y contrario a la Constitución", apostilló.
Tras sentenciar que el Gobierno hasta ahora "hace lo que quiere ETA", dijo que las próximas reivindicaciones de la banda terrorista serán Navarra, el derecho de autodeterminación y los presos. Opinó que el Gobierno "no puede estar callado ante esto" y consideró que tendrá que "desmentir" lo publicado últimamente.