Con su eterno portafolios en la mano, el chándal oficial que le sirve de uniforme en tierras alemanas y un gesto entre cansado e irónico, Luis Aragonés compareció ayer ante los medios de comunicación en el hotel de Sttutgart donde quedó alojada la selección española, que voló por la mañana desde Dortmund. Ante más de un centenar de periodistas, el técnico madrileño quiso mostrar en primer lugar sus respetos por Túnez y por su técnico, el francés Rogerre Lemerre. «Es una selección muy bien organizada y trabajada, con un entrenador que sabe perfectamente su oficio. Su centro del campo no es supertécnico, pero tiene calidad y un gran poderío físico. Y Jaziri tiene gol. Dos Santos no sé si jugará. No lo creo. Pero de medios para arriba es un buen equipo», comentó.