Naturgas Energía y la francesa TIGF han puesto hoy en marcha la primera fase del gasoducto Euskadour que permitirá el intercambio bidireccional de 500 millones de metros cúbicos anuales entre el País Vasco y Francia.
Al acto, que ha tenido lugar esta tarde en Urrugne (Francia), han acudido diferentes personalidades entre las que se encontraban el lehendakari Juan José Ibarretxe, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Montilla; su homólogo francés François Loos y altos representantes de ambas compañías.
Esta primera fase se extiende a través de 28 kilómetros de tubo de 26 pulgadas de diámetro entre Irún y la localidad francesa de Arcangues y ha requerido una inversión de 25 millones de euros que incluye, además de las tuberías, una estación reguladora en Irún y otra de medida en Urrugne.
Una vez finalizadas todas las obras, en 2010, el gasoducto discurrirá a través de 318 kilómetros, entre nuevas infraestructuras y el refuerzo de algunas ya existentes, lo que exigirá un desembolso de 180 millones de euros. En concreto, permitirá unir la planta de regasificación de Bahía Bizkaia, en el Puerto de Bilbao, con uno de los mayores almacenes subterráneos de gas del sur de Europa, el acuífero natural de Lussagnet, en territorio galo.
Segunda y tercera fase
La segunda fase del proyecto prevé el desdoblamiento de los 87 kilómetros del gasoducto Bergara-Irún, en territorio guipuzcoano y, al mismo tiempo, el enlace de los 52 que discurren entre Sordes y Coudoures, en el país vecino. La tercera fase unirá Arcangues y Sordes en unos trabajos que discurrirán a través de 43 kilómetros en territorio francés, y la cuarta se encargará de conectar Arrigorriaga y Vergara mediante una tubería de 51 kilómetros más.
Según Naturgas Energía, Euskadour reforzará y asegurará el abastecimiento en el área del golfo de Vizcaya, contribuirá a diversificar las fuentes y a garantizar el suministro en España y Francia, y optimizará la utilización de infraestructuras existentes. En este sentido, la conexión con Francia será aprovechada para utilizar el gas proveniente del Magreb, a través del gasoducto Medgaz, que unirá Argelia y España.
Durante su intervención, el ministro Montilla destacó que en el contexto económico internacional es necesario que existan "conexiones suficientes" ante el crecimiento del consumo de gas por parte de los países de Europa del Este y los asiáticos, así como por la evolución de los precios del petróleo. Recordó que el objetivo de la Unión Europea es lograr un mercado interno para el gas, y señaló que España trabaja en esa línea con Portugal, Argelia y Marruecos
"Unión entre vascos"
Por su parte, el lehendakari subrayó el caracter "simbólico" de esta infraestructura, como ejemplo de la "unión entre los vascos de ambos lados de la frontera". "Compartimos nuestra identidad vasca, también nuestra cultura y lengua, y a partir de hoy nos unirá una infraestructura energética importante", agregó. Ibarretxe constató que también supone "otro punto más de conexión con Europa".
Asimismo, señaló que el gasoducto reforzará la "garantía y seguridad en el suministro de gas" a ambos lados del Pirineo, y recordó que el gas fue en 2005 "la fuente de energía primaria de la Comunidad Autónoma Vasca, con un peso del 43% sobre el total del consumo".
Ibarretxe aprovechó la ocasión para reclamar "un compromiso y una ayuda especial" así como una "aceleración de plazos" para desdoblar y reforzar los 90 kilómetros del tramo Bergara-Irún, "dado su carácter de infraestructura estratégica para mejorar los niveles de seguridad del ministro energético".