Uno está desengañado de este Gobierno y de la izquierda-kleenex que representa, izquierda rosa, izquierda kistch, izquierda chapuza de 'tente mientras cobro', izquierda posmoderna de usar y tirar, de 'pan para hoy y hambre para mañana' y 'si te he visto no me acuerdo'. Uno esperaba por ejemplo el final de las ayudas económicas del Estado a la Iglesia y de repente se entera de que el oresidente se va a ir a Valencia a reunirse con el Papa durante la visita de éste programada para julio. O sea que mucho ruido anticlerical y pocas nueces a la hora de la verdad. Y lo mismo pasa con todas las reacciones socialistas ante la expropiación de Repsol llevada a cabo por Evo Morales. Desde la derecha se pedía la ruptura de relaciones con Bolivia aunque ya se sabía que Zapatero no iba a romper por una minucia semejante con el 'Eje de la Humanidad', que es como llaman al formado por Evo Morales, Fidel Castro y Hugo Chávez. Estaba claro que Zapatero no iba a hacer caso a la derecha pero uno no se conformaba con ese mantenimiento de las relaciones con las 'fuerzas del Eje'. Uno sencillamente no entendía que Zapatero se mostrara preocupado por esa expropiación ni que tratara de negociar nada con su camarada de la chompa. Lo lógico era que el Gobierno español se mostrara, dado su presunto izquierdismo radical, entusiasmado con que a Repsol le hubiera llegado su 'San Martín socializador' en Bolivia y procediera a hacer otro tanto en esta España revolucionaria en la que estamos. Lo lógico, lo mínimo que cabía esperar era que Zapatero y su Gobierno expropiaran al Repsol español y de paso también al BBVA para que así quedara claro que aquí está gobernando la izquierda más izquierdosa y genuina y expropiadora del Universo universal.
'El Eje de la Humanidad' nada más y nada menos. Uno trata de pensar seriamente en esa expresión y le entran como mareos. ¿De verdad Cuba y Bolivia y Venezuela son el eje de algo? ¿Pero a quién se le ha ocurrido un nombre tan ambicioso, rosáceo y mágico-realista que parece salido de una novela de García Márquez? ¿Puede haber una expresión más pretenciosa, fantasiosa, megalomaníaca y cursi que ésa? Yo no sé realmente qué hace el Gobierno de España que no está pivotando alrededor de ese fantástico y definitivo a la vez que desencajado eje, de ese centro tan descentrado de la hiperpomada planetaria; de ese cogollito, en fin, de la movida cósmica o más exactamente cómica; de eso que se puede llamar 'la flor y nata quintaesencialistas de la política internacional' para así mostrar de un modo palpable y gráfico el desdén olímpico hacia Bush y Estados Unidos.
No estamos en el 'Eje de la Humanidad' aunque el Eje también es 'izquierda-kleenex'. Es una 'mini URSS' que trata de mantener en un plano puramente mediático -ya ni filosófico ni político siquiera- la fantasía del socialismo real que cayó con el Muro de Berlín.