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Lunes, 19 de junio de 2006
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ECONOMÍA
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Ibarretxe inaugura hoy el gasoducto que conecta Francia y Euskadi
La regasificadora del puerto de Bilbao ha sido clave para que el proyecto, por el que se ha luchado durante 20 años, vea la luz
INFRAESTRUCTURAS. El tubo, que es sólo una fase de un proyecto más amplio, une Irún con Arcangues y ha costado 25 millones de euros. / EL CORREO
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A mediados de la década de los 80, el Ente Vasco de la Energía (EVE) puso un 'stand' en una feria energética de Bruselas en el que se exponía una maqueta de las redes de gas de Euskadi. Pasó por allí una eurodiputada y preguntó por qué no había una conexión con Francia y una regasificadora. Los directivos de la entidad pública vasca tuvieron que morderse la lengua para no responder con demasiada acritud. Llevaban ya años luchando por esas infraestructuras sin obtener ningún resultado por la falta de apoyos de los Gobiernos español y francés. La anécdota la cuenta Txaber Lezámiz, director general de Energía, y da una idea de lo mucho que ha costado hacer realidad esos proyectos. Hoy, más de 20 años después, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, junto con el ministro de Industria, José Montilla, y su homólogo galo, François Loos, inaugurarán por fin el gasoducto Euskadour, que conecta el País Vasco con Francia.

El tubo, de 28 kilómetros de longitud, une Irún con Arcangues y ha costado 25 millones de euros. Naturgas Energía -controlada por Hidrocantábrico, a su vez propiedad de la portuguesa EDP- se ha hecho cargo de los 3 kilómetros que separan la ciudad vasca y Biriatou, con un desembolso de 5 millones, mientras que del tramo francés se ha ocupado la compañía gala TIGF, perteneciente a Total, que ha puesto 20 millones de euros.

Esta conexión forma parte de un proyecto mucho más ambicioso que pretende unir la planta de regasificación de Bahía de Bizkaia en Zierbena (Vizcaya) con el depósito subterráneo francés de Lussagnet, en una red de 318 kilómetros con un presupuesto total de 180 millones de euros. El gasoducto tiene una gran relevancia estratégica dado que es el único bidireccional que conecta la Península Ibérica con Europa. Existe otro que pasa por la localidad navarra de Larraun que sólo permite el paso de gas de Francia a España.

El interés de Francia

La regasificadora del puerto de Bilbao ha sido clave para que este proyecto vea la luz. Según todas las fuentes consultadas, esta importante puerta de entrada de gas ha logrado vencer el desinterés de Francia por el gasoducto, que ha sido la principal razón de que haya tardado en construirse más de dos décadas. «Cuando se planteó la idea en los años 80, Euskadi era lo que se llama un 'fondo de saco'. Recibía el gas de la regasificadora de Barcelona y el yacimiento de la Gaviota tenía fecha de defunción», apunta Ignacio Marco-Gardoqui, que fue director general del EVE en esa etapa. A escala nacional, la situación no era mucho mejor. «Durante años sólo se disponía del gas licuado que se descargaba en la planta catalana porque la red francesa que llegaba a la frontera era muy delgada. Luego se construyó el gasoducto del Magreb -se inauguró en 1996-, que nos conecta con Argelia», relata Antoni Llardén, presidente de Sedigas.

Pero en estos últimos años España, y en especial el País Vasco, han experimentado un importante desarrollo de sus infraestructuras gasísticas. En el país hay cinco regasificadoras en funcionamiento y otra en construcción. Además del Eskadour para fortalecer la conexión con Europa, que era la principal asignatura pendiente del sistema, existe el proyecto del Medgaz para conectar Almería y Argelia mediante un tubo submarino.

Este progreso coloca a España en una situación más desahogada en un momento en el que se ha disparado el consumo del gas y, encima, se han vivido las tensiones con Rusia, que han recordado a Europa la necesidad de diversificar las fuentes de suministro. No hay que olvidar que, debido a la crisis entre Moscú y Kiev, varios países europeos sufrieron a principios de este año cortes de suministro en el combustible transportado a través de los gasoductos ucranianos. «A Francia le interesa muchísimo ahora tener la regasificadora Bahía de Bizkaia a 'tiro de piedra'», apunta Lezámiz.

La demanda de gas va a seguir creciendo con fuerza en los próximos años. En España aumenta a un ritmo exponencial, sobre todo espoleada por la generación de electricidad a través de los ciclos combinados. El sistema necesitó 390 Twh en 2005, un 21% que el ejercicio anterior. El 65% llegó en metaneros y el 35% por gasoducto. Argelia es el principal suministrador, con una cuota del 44%.



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