José Luis Rodríguez Zapatero hará en las próximas horas un último intento para recomponer las relaciones con Mariano Rajoy antes de iniciar el diálogo con ETA. El jefe del Ejecutivo le llamará para comunicarle la fecha en la que informará al Congreso de los Diputados de que las fuerzas de Seguridad han comprobado que el alto el fuego es real y anunciará a los grupos parlamentarios su voluntad de autorizar los primeros contactos con la banda terrorista. Esa segunda fase comenzará de inmediato.
Una vez cerrado el capítulo de Cataluña, el Gobierno solicitará a la Cámara baja incluir en el orden del día de uno de los próximos plenos la comunicación sobre la tregua de ETA. Zapatero mantiene su intención de comparecer ante los grupos parlamentarios en un debate ordinario del mes de junio en el que no haya ni votación ni intervenciones de los grupos demasiado prolijas. La fecha más probable, según todas las fuentes consultadas, es el miércoles 28 de junio, justo antes de la última sesión de control de este período de sesiones.
Para convocar el pleno sobre el alto el fuego a tiempo, el gabinete socialista debe comunicárselo a la Cámara baja hoy, antes de las 20 horas; 'in extremis', el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Francisco Caamaño, puede solicitarlo mañana en la Junta de Portavoces. Lo más probable es que hoy el presidente del Gobierno consulte con Rajoy la fecha elegida.
Fuentes gubernamentales explicaron que Zapatero podría variar el formato y la fecha de su comparecencia si lo pacta en su conversación con el líder del PP. No obstante, recalcan que esto se produciría si existieran posibilidades reales de retomar el consenso, algo que en el Palacio de La Moncloa consideran que a estas alturas es casi imposible. La segunda fase del proceso se pondrá en marcha en julio, con la reunión que mantendrán el PSE y Batasuna y los primeros contactos oficiales de los interlocutores designados por Zapatero y ETA.
«Orgía de cesiones»
La posibilidad de un acercamiento con el PP se antoja cada día más complicada. Los representantes populares reprocharon ayer que los dirigentes de Batasuna recorriesen Pamplona durante una manifestación convocada por un grupo de ciudadanos anónimos. Así, el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, calificó como «una burla a la Justicia» que Arnaldo Otegi participase en la manifestación. Señaló que «hay una orgía de cesiones a ETA» por parte del Gobierno, que se está convirtiendo en un «aliado» de la banda. Además, el secretario ejecutivo de Libertades Públicas del PP, Ignacio Astarloa, dejó claro que para su partido no se dan las condiciones para iniciar un diálogo con ETA.