El testigo, procesado en la causa que sigue el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska contra Batasuna, ha asegurado que Gestoras nació por "iniciativa popular" y que nunca ha recibido órdenes de ETA: "No tiene sentido, tenemos bastante criterio para decidir cómo tenemos que hacer nuestro trabajo", ha sostenido. Esta acusación, según él, es "una invención de la Policía para criminalizar el movimiento de Gestoras".
Olano, marido de la acusada Elena Beloki, también ha rechazado que Gestoras "marque" a responsables de las prisiones como "objetivos" de ETA. Esta acusación, ha dicho el testigo, es una "vieja trampa", ya que el colectivo se limita a "denunciar entre el pueblo" las condiciones de los presos. "Si se produce, por ejemplo, un caso de tortura, nosotros informamos sobre ello: todo nuestro trabajo es público", ha asegurado.
Olano ha calificado de "radicalmente falso" que el trabajo de Gestoras se deba a su "solidaridad con ETA". El testigo ha sostenido que en el País Vasco hay "una gran sensibilidad" hacia los presos, y ha agregado que Gestoras se limita a "canalizar esa solidaridad para ayudar a los presos y sus familias".
Olano continuará esta tarde con su declaración, en la que también comparecerán los dirigentes de Batasuna Joseba Permach y Pernando Barrena, después de que la abogada defensora Arantza Zulueta impugnase a la intérprete de euskera de la Audiencia Nacional quien, según la letrada, "no está preparada" para traducir y solicitó que mostrase "sus títulos" de intérprete. Según ha afirmado, su traducción "no es fiel en absoluto" a las declaraciones que estaba realizando el testigo.
Otros testigos
También comparecieron como testigos esta mañana el ex responsable de la organización juvenil Jarrai Igor Ortega, el responsable de LAB José Luis Rezábal y su compañera Ainoa Etxaide, así como la integrante del colectivo feminista Erizan Maitane Intxaurraga. Todos ellos coincidieron en subrayar, contra la tesis que defiende el fiscal, que ETA y KAS son dos organizaciones que siempre han actuado de forma independiente y rechazaron que ésta controle todas las organizaciones de la izquierda abertzale según las directrices de ETA.
Igor Angulo, quien fue condenado, hace hoy un año, a 3 años y medio por un delito de integración en grado de dirigente de una organización ilegal (Jarrai), se refirió durante su declaración a la realización de homenajes a varios etarras fallecidos. Según el testigo, estos actos pretendían "poner encima de la mesa la tragedia que se vive en el pueblo vasco".
El fiscal le preguntó entonces por qué no realizaban también actos cuando ETA asesinaba a algún concejal del PP o del PSOE. "Porque los medios de comunicación tapan esa realidad", dijo Angulo. "No me queda nada claro, pero bueno, es su opinión, no la mía", concluyó el representante del Ministerio Público.