El norteamericano Noam Chomsky, una autoridad en el ámbito de la lingüística y reconocido crítico con el sistema político y social de Estados Unidos, pintó ayer un panorama negativo del mundo occidental, aunque aseguró que «hay razones para mantener la esperanza». Chomsky, que abrió los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco en el palacio Miramar de San Sebastián, aseguró que en Estados Unidos se gastan millones de dólares para «engañar a la gente y controlar sus creencias y libertades».
Según dijo, las encuestas de opinión pública que se realizan en su país no permiten conocer qué piensa la gente, porque en estos análisis no se cuestiona, por ejemplo, si una guerra es algo inmoral o equivocado, sino cómo desarrollar mejor una estrategia o ganar un conflicto. «No sabemos lo que piensa la gente», señaló Chomsky, para quien «los europeos creen falsamente que viven con mayor libertad e independencia y esa ilusión persiste porque en Europa hay muy poco periodismo de investigación».
Lo público y la libertad
«En Estados Unidos hay muchos análisis, disponemos de información sobre cómo diseñan sus propias percepciones los medios de comunicación y los eruditos», recordó Chomsky, quien reconoció, sin embargo, que estos estudios «no tienen ningún efecto sobre el público». «La opinión del público no entra en el análisis periodístico», señaló el lingüista, quien recordó que «nuestra cultura no nos permite tener este tipo de debates, sino pensar que los centros de poder hacen lo correcto».
Chomsky también se refirió a la privatización de los servicios en su país y aseguró que «quizás Europa se esté moviendo hacia este mismo tipo de políticas, que intentan quitar servicios en lo público», situación que, en su opinión, «tiene que ver con las libertades». «Si uno elimina estas cosas del campo de lo público, quedan en manos de las tiranías privadas», añadió.
El intelectual estadounidense no eludió hacer un análisis personal de la actual situación en el País Vasco ante la posibilidad de iniciar contactos con ETA y dijo que «abrir un debate es algo bueno y si se consiguiera algún avance sería importante». «Es lo mismo en el terrorismo internacional. Hace falta prestar atención y comprobar que existen reivindicaciones. Lo que no hay que hacer es lo que hicieron Bush y Blair», añadió.