El Alavés volvió a estrellarse en los juzgados, algo ya habitual desde la llegada de Dmitry Piterman a la presidencia. El club deberá pagar a Roberto Ortiz de Urbina 102.000 euros como indemnización después de que la juez haya aceptado de forma prácticamente íntegra la reclamación presentada por el ex director de márketing por «readmisión irregular». La sentencia declara además la «extinción» del contrato, lo que permite al empleado dejar el club.
Por ahora, a la espera de que el Alavés decida si presenta un nuevo recurso, se cierran casi dos años de litigios entre ambas partes. Urbina recibió la carta de despido en noviembre de 2004 y presentó la correspondiente denuncia en el Juzgado de lo Social. En enero de 2006 se celebró el juicio y llegó la primera sentencia favorable al empleado por «despido improcedente». Por ello se condenó al Alavés al pago de 60.000 euros por los salarios atrasados. La segunda parte del documento recogía la posibilidad de entregar una indemnización de 102.000 euros o readmitir a Urbina.
El pasado mes de marzo el club optó por la readmisión. Sin embargo, apenas unas semanas más tarde el empleado albiazul volvió a los juzgados y presentó una nueva demanda por «admisión irregular». En ella planteaba que su regreso a las oficinas del Paseo de Cervantes no se había realizado con las mismas responsabilidades laborales que en la etapa anterior, algo que exigía la primera sentencia.
En mayo llegó la vista oral de este nuevo juicio, donde el abogado de Urbina, José María Acedo, alegó «mala fe» por parte del club. Javier Tebas, que defendía los intereses alavesistas, trató de demostrar que el empleado había regresado con las mismas responsabilidades, «e incluso más», que en el periodo anterior. Una tesis que la juez ha desestimado.
Depósito o aval
A partir de ahora, el Alavés dispone de la posibilidad de recurrir la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), aunque para ello deberá depositar en el juzgado la cantidad que fija la indemnización o presentar un aval. Una situación similar a la vivida hace prácticamente un año con el despido improcedente de Pablo Brandán. En aquella ocasión fueron 310.000 euros, que ahora el club podría recuperar tras contratar al jugador y la retirada de la denuncia que anunció Piterman en la presentación del argentino.
En cualquier caso, el abogado de Urbina, José María Acedo, precisó que si existe ese recurso la sentencia podría demorarse «alrededor de seis meses». El letrado reconoció ayer la «satisfacción» por la resolución positiva del caso y aseguró que su defendido «ha podido dejar el club», algo que en su opinión era «importante» por las situaciones vividas tras la readmisión. Sin ir más lejos, el ex director de márketing se vio obligado hace apenas dos semanas a presentar una campaña de socios en la que no había participado.
Acedo explicó que sólo había rechazado una indemnización adicional solicitada por «perjuicio moral» a Roberto Urbina y matizó que la sentencia recoge «en las cuestiones de hecho todos los argumentos» esgrimidos por su parte en la demanda.
También apuntó que si no existe recurso el pago «debe ser casi inmediato» y que en caso contrario se procedería a un embargo. Una decisión que ya tomó hace meses el ex entrenador Pepe Mel para poder cobrar.
f.r.esquide@diario-elcorreo.com