Criterios arbitrales variables dependiendo de una u otra zona o el minuto de juego, contactos excesivos que no se sancionan y roces que se convierten en falta, Daniel Santiago acaba el domingo con cero faltas en su casillero y Jorge Garbajosa suma su primera personal de la serie en el tercer cuarto del segundo encuentro. La actuación de los colegiados en el último choque de la final en el Carpena no dejó a nadie contento, pero acabó por perjudicar al equipo más debilitado por las bajas, el Baskonia. Analistas habituales de El CORREO como Mikel Cuadra, Pepe y Pablo Laso y Manu Moreno coinciden en afirmar que el desconcertante criterio arbitral del segundo partido acabó por desfigurar el sello tradicional del juego baskonista.
«El arbitraje ha condicionado mucho el baloncesto del TAU». Pepe Laso no duda de que los perjuicios sufridos por el Baskonia se explican a partir de la propia naturaleza del juego andaluz, alentado por un factor ambiental a favor. «El estilo del Unicaja, con mucho contacto, teatro y provocación deportiva es muy difícil de pitar». Para el ex técnico baskonista, ciertos jugadores de Sergio Scariolo tienen «astucia arbitral, conocen cuál es su juego y lo practican bien» y muestra su estupefacción ante ciertas situaciones. «Hay cosas que me llaman mucho la atención. Por ejemplo, que un jugador como Scola tenga tantas dificultades para coger el balón».
Por su parte, Manu Moreno muestra su malestar ante un arbitraje conservador que impide la explosión del juego de los contendientes. «Lo que no puede ser es que una final sea pitada por árbitros que pitan pronto lo que parece ser y no es para que no se les complique el partido». Sin llegar a confundir nunca la dureza con la violencia, el ex entrenador ve pernicioso que «la defensa esté penalizada por miradas, gestos u otras cosas».
Línea perjudicial
Pablo Laso no duda de que «la línea que está marcando el arbitraje está siendo perjudicial para el TAU». A su juicio, el criterio perjudica más al ataque más elaborado del conjunto de Perasovic que al del Unicaja, basado en situaciones rápidas de 'uno contra uno y 'dos contra dos'. «El TAU está haciendo una buena defensa, pero le sancionan muchos contactos rigurosos. No es que el arbitraje esté siendo malo, pero sí es cierto que el Unicaja saca ventaja de esa línea».
Sin caer en el «análisis simplista» de achacar la derrota a los colegiados, Mikel Cuadra es contundente al calificar de «penoso y perjudicial para la salud» el arbitraje del segundo partido. Ahora bien, el ex jugador azulgrana ve un TAU mermado por los problemas físicos de Erdogan y Prigioni. «Se perdió, en parte por el arbitraje, pero también porque el equipo no llega fresco a los momentos importantes».