Astillero, tal y como se preveía, ha sido expulsado finalmente de la Liga San Miguel, antigua ACT, tras el laudo dictado ayer por el Árbitro de la competición, Andreu Camps. La sanción viene originada por la comisión de una infracción disciplinaria catalogada como muy grave al no presentar a tiempo una documentación de obligado cumplimiento para todos los clubes.
El abogado catalán, que el pasado jueves se reunió con todas las partes implicadas durante más de cinco horas, considera que la entidad ganadora de dos de las tres última ediciones de la competición de élite «dejó de ser miembro de la ACT desde el momento en que cometió la infracción». Por tanto, la sanción no será a perpetuidad como dictó el Juez Único, Miguel Juane, «al ser su resolución posterior a la pérdida de la condición de socio».
Esta decisión deja una puerta abierta para que los astillerenses puedan retornar en el futuro a la Liga «si obtienen los derechos deportivos por la vía prevista en los estatutos y normativa de la agrupación», señala Camps. A día de hoy, el único camino posible para conseguirlo es disputar el 'play off' de ascenso como participante en la ARC -Segunda División de traineras vascas y cántabras- o la Liga del Noroeste -categoría de plata de las gallegas-.
Sin embargo, la entidad que preside Víctor Sainz de la Maza necesitará como mínimo tres temporadas para poder llegar de nuevo a la competición de élite dado que este año no podrá remar en ninguna de las dos ligas. El motivo es que la ARC ya ha disputado su regata clasificatoria y la confección de las categorías A y B han quedado decididas, mientras que las pruebas del calendario gallego han dado comienzo este fin de semana.
La Asociación de Clubes de traineras tiene previsto celebrar una asamblea mañana (17.00) en Bilbao para nombrar al sustituto de Astillero. El máximo mandatario de la entidad cántabra, por su parte, anunció poco después de conocer el fallo su intención de recurrir a la justicia ordinaria, así como de exigir responsabilidades a los clubes de ACT.