Euskadour, el gasoducto que conecta Francia con el País Vasco ,quedó ayer oficialmente inaugurado en un acto celebrado en Urrugne, que contó con una amplia presencia institucional dado su carácter estratégico: es el primer tubo bidireccional que une la Península Ibérica con Europa. Existe otro conducto que pasa por la localidad navarra de Larraun, pero sólo permite el paso del gas de Francia a España. Presidió el evento el lehendakari, Juan José Ibarretxe, junto con el ministro de Industria, José Montilla, y su homólogo galo, François Loos.
Ibarretxe, que calificó el gasoducto de «hito» en la apuesta vasca por el gas natural, destacó en su discurso el papel de nexo que ejerce Euskadi entre España y el resto de la UE, ya que el gasoducto pone en contacto las redes gasistas de ambos lados de la frontera. El tubo, de 28 kilómetros, une Irún con Arcangues y ha sido construido por Naturgas Energía -controlada por Hidrocantábrico, que es a su vez propiedad de la portuguesa EDP- y por TIGF, filial de la compañía francesa Total. Euskadour, que ha supuesto una inversión de 25 millones de euros, forma parte de un proyecto más ambicioso que pretende conectar la regasificadora Bahía de Bizkaia, en el puerto de Bilbao, con el almacenamiento subterráneo de Lussganet.
El presidente de Naturgas Energía, Manuel Menéndez, explicó que se espera concluir todo el proyecto -una red de 318 kilómetros, que costará en torno a 180 millones de euros- entre 2010 y 2012. Entonces el gasoducto tendrá una capacidad de cerca de 4 bcm (miles de millones de metros cúbicos) y supondrá una importante garantía de suministro para el norte de España y el suroeste francés. De la primera fase, de 28 kilómetros inaugurada ayer, la empresa controlada por EDP ha construido los 3 kilómetros que separan Irún y Biriatou tras desembolsar 5 millones de euros, mientras que la firma gala ha tendido los 25 kilómetros de red del tramo hasta Arcangues, con una aportación de 20 millones.
Ibarretxe resaltó que la inauguración de Euskadour constituye «un nuevo hito en la apuesta por el gas natural largamente sostenida por el Gobierno vasco», que, según subrayó, lleva más de 20 años luchando por potenciar las infraestructuras. Recordó así el largo tiempo que desde Euskadi se lleva reclamando este gasoducto sin éxito y que finalmente se ha hecho realidad gracias, en gran medida, a la construcción de la regasificadora del puerto de Bilbao, que ha vencido el desinterés inicial de Francia. «Esta infraestructura que ahora inauguramos supone reforzar la garantía y la seguridad de suministro de gas para los ciudadanos y empresas vascas de ambos lados de los Pirineos», señaló.
En clara referencia a Montilla, el lehendakari reclamó al Gobierno central «una aportación especial y una aceleración de plazos» de la segunda fase del proyecto, que conectará Bergara con Irún, con una red de 87 kilómetros. En principio, Naturgas se encargará también de este tramo.
Aunar esfuerzos
El ministro de Industria, que llegó una hora tarde a la ceremonia sin ofrecer explicaciones, destacó la necesidad de «aunar esfuerzos para mejorar las interconexiones entre los países miembros de la UE» en el contexto actual de demanda creciente de gas. Según pronosticó, las necesidades de esta materia prima van a seguir aumentando a un ritmo exponencial en España por la subida del petróleo y por la apuesta del Gobierno central por las «energías más limpias», lo que ha llevado a un cambio en el 'mix' de generación de electricidad en el que cada vez cobran más peso los ciclos combinados.
Por su parte, el ministro François Loos confirmó el gran interés que tiene Francia en aprovechar el gas licuado que llega en los metaneros a la regasificadora Bahía de Bizkaia en el puerto de Bilbao, ya que, según admitió, existe una fragilidad en el suministro del suroeste del país Así, explicó que con Euskadour se abre una nueva etapa, ya que el gasoducto que pasa por Larraun, inaugurado en 1993, sólo permitía llevar gas desde Noruega a España. Ahora el Gobierno galo también está estudiando la forma de hacer bidireccional este conducto, que une Laq con Calahorra, para poder acceder a la materia de prima de Argelia; el principal suministrador de España, con una cuota del 44%.
Al ser preguntado por el pulso que mantienen el Ejecutivo central e Iberdrola por los precios de la electricidad, Montilla negó que existiera enfrentamiento alguno y se limitó a indicar que en las próximas semanas será aprobada la reforma del mercado mayorista de la electricidad, como ya anunció a comienzos de este año.