El grupo industrial alemán Siemens y el fabricante finlandés de móviles Nokia anunciaron ayer la fusión de sus redes de comunicaciones, una operación con la que esperan ahorrar hasta 1.500 millones de euros anuales hasta 2010. La mayor parte de las sinergias se producirá en los dos primeros ejercicios. La integración supondrá la eliminación de entre 6.000 y 9.000 empleos en la sociedad resultante; es decir, entre un 10% y un 15% de los 60.000 trabajadores que suman.
El presidente de la empresa conjunta será Simon Beresford-Wylie, hasta ahora directivo de Nokia, quien rehusó dar detalles sobre el ajuste laboral, que no incluye despidos forzosos, aunque sí deslocalizaciones.
La tercera del mundo
La futura Nokia Siemens Networks, con 16.000 millones de euros de facturación, será la tercera compañía de telefonía fija del mundo, por detrás de Alcatel y Lucent (17.200 millones) y de Ericsson y Marconi (16.200).
Siemens ya ha aplicado un fuerte recorte de empleos en las divisiones de telecomunicaciones y de servicios de tecnología de la información.
Las dos compañías prevén cerrar a finales de este año la operación, que todavía debe ser aprobada por las autoridades de la competencia.