Un grupo vinculado a la red terrorista Al-Qaida aseguró ayer tener secuestrados a los dos soldados estadounidenses que desaparecieron el viernes al sur de Bagdad, dónde más de 8000 tropas norteamericanas e iraquíes habían emprendido una exhaustiva búsqueda de los marines. Se trata de la primera captura de militares de EE UU en el país árabe desde que acabó la guerra.
La organización, que opera bajo el nombre del Consejo de la Shura de los Muyahidines y que abarca a varias facciones armadas, -entre ellas la célula del fallecido representante de la red que dirige Osama bin Laden en territorio iraquí, el jordano Abú Musab al- Zarqawi-, también dijo en un segundo comunicado tener bajo su poder a cuatro diplomáticos rusos y haber matado a un quinto el pasado 3 de junio.
«Dios ha permitido a los leones del monoteísmo detener a cuatro diplomáticos rusos en Irak y matar a un quinto», rezaba la segunda comunicación. Los cuatro representantes del Gobierno de Moscú fueron secuestrados por hombres armados cerca de la Embajada rusa, situada en el distrito de Mansur, tras un tiroteo contra su automóvil en el que pereció un empleado de la legación.
Las autoridades estadounidenses, por su parte, manifestaron que están tratando de confirmar si los dos militares han sido efectivamente secuestrados. Se trata de Thomas Lowell Tucker, de 25 años, y de Kristian Menchaca, de 23, desaparecidos el pasado viernes durante un ataque insurgente contra un puesto de control en un distrito suní próximo a Yusifiya, a unos 30 kilómetros al suroeste de la capital iraquí. En el ataque murió un tercer militar norteamericano, David J. Babineau, de 25 años. Un granjero dijo haber visto a hombres fuertemente armados apoderarse de los militares.
Los familiares de Menchaca dijeron que esperaban que, a pesar de los acontecimientos, el soldado regrese sano y salvo a Estados Unidos, mientras su hermano, Julio César, afirmaba que estaba «seguro al 95%» de que Kristian era uno de los dos capturados. «Tuve esa impresión porque él estaba en uno de los puntos de control», añadió. La esposa de Menchaca, Christina, explicó que a su marido «le encanta formar parte del Ejército». «Básicamente es todo lo que quiere hacer», añadió.
Por su parte, Kay Fristad, portavoz de la Guardia Nacional, indicó haber mantenido una breve conversación con los Tucker, padres del otro soldado secuestrado, que se encontraban de acampada en el momento de recibir la noticia. La familia ha pedido respeto y, de momento, han preferido guardar silencio.
Durante el proceso de búsqueda emprendido por el Ejército estadounidense, su portavoz en la zona, el general William Caldwell, señaló que las tropas habían acabado con la vida de tres insurgentes y detenido a otros 34, en una lucha que dejó siete soldados norteamericanos heridos.
Recompensa desmentida
Otra fuente de Irak aseguró que los norteamericanos ofrecen unos 80.000 euros por información relacionada con los secuestradores, aunque el comando militar aliado lo ha negado rotundamente.
La Casa Blanca ha prometido que hará todo lo que esté en su mano para encontrar a los soldados y envió un lacónico mensaje a quienes pudieron haberlos secuestrado: «Entréguenlos». El Departamento de Defensa tampoco quiso confirmar que los dos soldados estén en manos de un grupo vinculado a Al-Qaida, como la red terrorista afirmó por Internet.
«No existe confirmación de que esa declaración sea creíble y real», manifestó una fuente militar que pidió no ser identificada. También añadió que el Gobierno estadounidense siempre «se toma en serio» reivindicaciones como éstas y las considera «pistas potenciales». Además, afirmó que Estados Unidos está utilizando «todos sus recursos disponibles para encontrar a los soldados».
En medio de esta situación, las autoridades pusieron ayer en libertad a 500 prisioneros más, en cumplimiento de lo prometido por el primer ministro iraquí, quien anunció la liberación de 2.500 presos bajo el plan de reconciliación nacional. Además, un coche bomba contra una patrulla militar causó cinco muertos y doce heridos en Bagdad.