El 'número dos' del Departamento de Estado de Estados Unidos, Robert Zoellick, ha presentado su dimisión para aceptar un puesto en una empresa privada. En una breve ceremonia, en la que estuvo acompañado por la responsable de la cartera, Condoleezza Rice, el subsecretario de Estado afirmó que había logrado lo que se había propuesto y que era «hora» de irse. La renuncia se hará efectiva en el mes de julio, pero hasta el momento no se ha anunciado su sustituto.
La responsable del departamento, Condoleezza Rice, elogió la figura de su subsecretario, del que afirmó que «ha sido más grande que nunca» cada vez que el gobierno ha tenido que encarar «dificultades». Zoellick, aseguró la secretaria, ha demostrado ser «un avezado estratega y un líder intelectual que ha contribuido a hacer de Estados Unidos un país más sólido y más seguro».
De 52 años, Zoellick, quien llevaba un año y medio como subsecretario de Estado y con anterioridad fue el responsable de comercio exterior del país, fue uno de los nombres que se barajaron para hacerse cargo del departamento del Tesoro, aunque finalmente no accedió a ese cargo.
Sin sorpresas
El anuncio de ayer no representa una sorpresa en Washington, donde en los últimos meses se había rumoreado que Zoellick se encontraba en contacto con varias compañías de Wall Street, una vez que le quedó claro que no llegaría a ministro. Como subsecretario de Estado, el diplomático se centró en una aproximación a China y, sobre todo, en el logro de un acuerdo de paz en Sudán. Zoellick también fue una de las figuras clave para la conclusión con éxito de las conversaciones en Abuya (Nigeria) entre facciones enfrentadas en la región sudanesa de Darfur y la firma de un acuerdo de paz.
En su carta de dimisión al presidente George W. Bush, con fecha del pasado jueves, el subsecretario de Estado destacó su orgullo por haber «ayudado a fijar un nuevo marco de aproximación de Estados Unidos a China, porque esa relación será vital para Washington y el mundo».