El empresario siciliano Rocco Migliardi, encargado de la distribución de videojuegos y máquinas tragaperras, admitió ayer en el primer interrogatorio sobre el caso que pagó 20.000 euros al príncipe Víctor Manuel de Saboya para conseguir las licencias para el casino de Campione D'Italia. Según el abogado del empresario, Diego Busacca, Migliardi «dijo todo lo que ha sucedido, admitiendo también sus personales responsabilidades». Esta declaración complicaría la posición del príncipe, hijo del último rey de Italia y que el viernes fue detenido en la cárcel de Potenza (sur) bajo la acusación de corrupción y proxenetismo. Durante la operación fueron arrestadas otras 24 personas por las mismas acusaciones.
Migliardi explicó que conoció a Víctor Manuel a través del también empresario Ugo Bonazza y que entregó «como beneficencia» entre 30.000 y 40.000 euros al príncipe para recibir a cambio el título de caballero del Mauriziano. Así, cuando Migliardi se encontró con que no se le concedía la autorización para colocar las tragaperras en el casino, pidió ayuda a Bonazza, quien le prometió que se interesaría Víctor Manuel tras el previo pago de 20.000 euros. Poco después recibió la autorización para 400 tragaperras. El domingo, el telediario de la RAI 2 mostró una fotografía en la que el príncipe muestra en una mano un sobre que le habían entregado Rocco Migliardi y Ugo Bonazza, que aparecen con él en la foto.
«Lúcido y fuerte»
Por su parte, el secretario particular de Víctor Manuel , Gian Nicolino Narducci, no respondió a las preguntas de los fiscales que están llevando el caso, Alberto Iannuzzi y Henry John Woodcock. Hoy será interrogado el príncipe, así como al empresario Ugo Bonazza y el alcalde de Campione d'Italia, Roberto Salmoiraghi. El abogado de Víctor Manuel , Piervito Bardi, visitó ayer al príncipe en la cárcel y comentó que le encontró «lúcido y muy fuerte moralmente». Asimismo, el letrado del alcalde de Campione, Dante Vengo, explicó que en este asunto «faltan pruebas» y añadió que en Salmoiraghi fue encarcelado sin que se le entregase orden de arresto.
Víctor Manuel , de 69 años, está acusado de reclutar prostitutas para enviar a clientes del célebre casino de Campione D'Italia, un enclave italiano en Suiza, y de corrupción en relación con el tráfico de videojuegos y máquinas tragaperras del casino. En Italia está prohibido que las máquinas den premios en dinero.
La investigación que ha llegado a Víctor Manuel de Saboya a prisión y las escuchas telefónicas vinculadas a la misma han hecho aflorar otro tipo de delitos y acusados, entre ellos Salvatore Sottile, portavoz del líder de la derechista Alianza Nacional, Gianfranco Fini. Sottile está acusado de haber pretendido favores sexuales de mujeres a cambio de lograr un puesto en la RAI.