Josu Jon Imaz confirmó ayer que esta semana se reunirá, «entre otros», con representantes de Batasuna para tratar sobre la futura constitución de una mesa de diálogo multipartita. El presidente del PNV enmarcó la reunión con la formación ilegalizada, que será «discreta pero no secreta», dentro de una ronda de conversaciones bilaterales que su partido está manteniendo para consensuar aspectos como el calendario y los contenidos de la mesa de diálogo político.
«Nos estamos reuniendo con casi todas las formaciones políticas vascas, por lo menos con las que se dejan, con el objeto de que seamos capaces entre todos de acordar un calendario, un procedimiento y una metodología sobre el futuro diálogo multipartito en Euskadi», explicó Imaz en una rueda de prensa ofrecida en Bayona junto con el presidente del PNV en Iparralde, Ramuntxo Camblong, antes de la reunión ordinaria del EBB.
Aunque se han dado «aproximaciones» para configurar la mesa de partidos, Imaz se mostró partidario de aprovechar el verano para continuar este trabajo. Asimismo, apostó por que el Gobierno y Batasuna «den los pasos necesarios» para lograr la legalización de la izquierda abertzale, aunque eludió concretar qué actuaciones debe llevar a cabo cada parte.
El líder jeltzale consideró que ya se dan las «señales inequívocas sobre el abandono de la violencia» que el Gobierno y el Congreso exigieron para iniciar el diálogo con ETA, por lo que reiteró que su partido apoyará al presidente para que abra unas conversaciones «que tienen que tener el objetivo de convertir en irreversible el final de la violencia, conseguir el abandono definitivo por parte de ETA del terrorismo».