Dos sociedades que pretenden reabrir los mataderos de Durango y Vitoria pidieron ayer al Gobierno vasco que les conceda las ayudas técnicas y económicas que ha proporcionado a Gurokela, la cooperativa que se adjudicó el matadero municipal de Zorroza el año pasado. La sociedad Erralde - formada por catorce pequeños ayuntamientos vizcaínos que quieren explotar la planta comarcal de Durango-, y Haragi Artean -integrada por ganaderos, carniceros e intermediarios alaveses-, explicaron sus proyectos en el Parlamento vasco y pidieron a los grupos políticos que les apoyen. «De la misma manera que se ha amparado a Gurokela, queremos que Departamento de Agricultura nos apoye a los demás», declaró Marcelino Unzalu, miembro de Haragi Artean.
El Gobierno vasco participa en el capital de Gurokela y ha entregado 1,75 millones de euros a la cooperativa para abrir una sala de despiece y una línea de ovino. Desde el principio ha asesorado a la sociedad, que se constituyó coincidiendo con el proceso de privatización de Zorroza y ganó la puja por las instalaciones. Inmediatamente después, la planta de Durango y el matadero privado de Vitoria cerraron por falta de rentabilidad. La empresa que clausuró el matadero alavés, Mafrialsa, era socio de Gurokela en Bilbao.
El representante de Erralde, Javier Azpitarte, explicó en la Cámara vasca que la reapertura de la planta de Durango serviría para sacrificar 400 cabezas al mes. De momento, los promotores necesita 150.000 euros para «adaptaciones sanitarias». Su propósito es servir a los ganaderos y carniceros del Duranguesado, Arratia, Costa y Lea Artibai.
Por su parte, Haragi Artean tiene el apoyo del Ayuntamiento de Vitoria y de la Diputación de Álava para abrir en ese territorio un matadero que podía ser el que se cerró en la capital. La sociedad ha recibido otra propuesta del Ayuntamiento de Salvatierra para abrir una planta en esa localidad. jmuñoz@diario-elcorreo.com