«Espero que se la juzgue por lo que quiere dar, que la gente se aparte de las comparaciones negativas. Ella no quiere ser más ni menos de lo que es, una chica sensible llena de bondad e inocencia». Además de producir a Niña Pastori y José Mercé y de componer para Sabina y María Jiménez, Paco Ortega sabe lo que es lanzar a artistas noveles con apellidos ilustres como Mónica Molina, Estrella Morente y Alba Molina, la hija de Lole y Manuel y hoy componente del grupo Las Niñas. Celia Flores es la hija menor de dos iconos de la cultura popular española, como Pepa Flores (Marisol) y el desaparecido bailarín Antonio Gades. A diferencia de su hermana María, que se protegió tras el apellido paterno, Esteve, Celia, que cambió la delineación de interiores por la música, debuta en la música con el apellido Flores con un disco homónimo afín a esa suerte de flamenco pop que tan bien ha rentabilizado Niña Pastori desde que fuera descubierta por el propio Paco Ortega.
-¿Cómo nació su vocación musical? ¿Por Influencia familiar?
-En mi casa la música y el flamenco siempre han estado muy presentes y yo, desde que tengo memoria, he cantado siempre en mi casa. Mis padres me oían y yo les solía poner incluso alguna maquetilla pero no me tomaban demasiado en serio. Nunca le dije a mi madre que quería ser artista, pero no hacía falta porque ella ya me oía. Cantar siempre fue mi pasión escondida, podía estar haciendo otra cosa pero en el fondo deseaba tener un día la posibilidad de grabar algo en serio.
Advertencia materna
-Su madre acabó tan quemada del mundo del espectáculo que decidió retirarse de la vida pública. ¿Ha contado con su apoyo?
-Claro, como cualquier otra madre que quiere lo mejor para su hija... ha respetado siempre mis decisiones. Me decía que cada uno es dueño de su vida y tiene que aprender a no tener miedo a tomar decisiones. Que si eso era lo que quería, que adelante y que, tanto si fuera bien como si mal, me apoyaría. Pero tambián me ha advertido de dónde me metía.
-De hecho le ha dado una de sus canciones.
-Sí, 'Tangos de Granada', una canción que siempre hemos cantado en casa. Es la última del disco, mi madre la tenía escrita y guardado entre sus cosas desde hace tiempo. Pero ella me ha dejado que la rescate y la incluya, es un tema muy especial para mí».
-De momento no se atreve a componer.
-Yo compongo algunas cosillas pero antes de grabar mis temas prefiero esperar a estar más preparada. He participado con Paco (Ortega) en la selección de las canciones del disco. Nos presentaron bastantes y fuimos eligiendo las que más nos gustaban por su frescura o porque se ajustaban mejor a mi voz. Al final creo que ha quedado muy bien.
-Su discográfica aclara que lo que usted hace es pop, no flamenco. ¿Que música le influye?
-De todo, en mi casa siempre se ha oído flamenco, a Camarón, Remedios Amaya, Montse Cortés... pero también me gusta la música árabe, el soul y la música negra y también la de baile, de todo un poco. Yo creo que lo que hago es pop pero tiene mucho del flamenco y de la música de mi tierra.
-¿Le molesta que la comparen con Niña Pastori?
-No,es lógico que se compare a unos artistas con otros, ya que eso ayuda a situar a la gente que no te ha oído. Además, mi estilo es parecido, he trabajado con Paco y canto también un tema de Simón Cortés (autor del éxito de la Pastori 'Echame una mano primo') Pero ella está a otro nivel, desde que empezó se veía. Es una gran artista a la que admiro mucho.
-A diferencia de su hermana María, ha escogido Flores como apellido artístico.
-Sí, durante el proceso de producción del disco estuvimos pensando varias combinaciones para ver con cuál nos quedábamos pero la que mejor sonaba era Celia Flores; sé lo que en la música española puede pesar, pero también me hacía ilusión poder cantar con el apellido de mi madre y mi abuelo. Como los he tenido tan cerca, hasta que he empezado a tener contacto con los medios para la promoción del disco no era consciente de lo grandes que eran mis padres.
-¿Ser 'hija de' es una ayuda o una carga?
-Al principio es una ayuda, hace que te presten más atención, si dijera lo contrario mentiría. Pero al mismo tiempo tienes que lograr que te escuchen sin prejuicios, lo que también cuesta. Al final eres tú quien tienes que demostrar que vales o que gustas. Yo tengo muchas ganas de trabajar para ver hasta dónde puedo llegar. De momento, creo que estoy gustando, sobre todo a los más jóvenes.
-Casi no ha actuado en directo.
-No mucho, aún recuerdo la primera vez en Málaga, unos tangos después de un curso en cantes antiguos de la Diputación. Ahora, ya he tenido la oportunidad de hacer algunas cosillas con buenos músicos y cada vez me siento más a gusto. Me sigo poniendo nerviosa aunque, segun dicen, eso creo que no se pasa nunca.