La junta de accionistas de Vidrala aprobó ayer las cuentas del pasado ejercicio, en el que la compañía alavesa consiguió un récord histórico tanto en ventas como en beneficios. La empresa, especializada en la producción de botellas de vidrio, logró una facturación de 297,5 millones de euros, lo que representa un aumento del 57,52% respecto a 2004, y un resultado neto de 27 millones de euros, lo que supone un incremento del 29,8%. La clave de tan positiva evolución radica en el cambio de rumbo que ha experimentado la firma en los dos últimos años, con el inicio de un proceso de expansión internacional que le ha llevado a la adquisición de una firma en Portugal y otra en Italia. También ha absorbido a la sociedad catalana del sector Castellar.
La junta dio el visto bueno a una ampliación de capital liberada, con cargo a reservas, y que por tanto será gratuita para los accionistas, a razón de un título nuevo por cada 20 antiguos. El presidente de la compañía, Carlos Delclaux, señaló que con esta medida se pretende incrementar la liquidez del valor en su cotización bursátil, algo que han demandado algunos accionistas. Vidrala tiene un accionariado muy estable y tradicional, lo que ha limitado en muchas ocasiones la posibilidad de dar cabida en su capital social a grupos inversores que quieran controlar paquetes significativos.
Delclaux, que no quiso anticipar una previsión de resultados para el cierre del ejercicio en curso, sí se mostró optimista en relación con el comportamiento de la compañía en el medio y largo plazo. Así, indicó que las empresas que el grupo acaba de adquirir, tanto en Cataluña como en Italia, «tienen un importante margen de mejora en su competitividad.