Josep Lluís Carod-Rovira afirmó ayer que la propuesta de un congreso extraordinario de ERC antes de las elecciones autonómicas de otoño «no es sensata» pero «sí legítima», aunque aseguró que ésta «no es la voluntad de unas bases que «ahora quieren tranquilidad». El presidente de ERC se refería de esta manera al manifiesto firmado por el ex consejero de Gobernación, Joan Carretero, y otros integrantes de la formación republicana en el que se pide ese cónclave no ordinario antes del próximo 11 de septiembre para instar a la «militancia a una reflexión sobre el modelo de partido, la reorientación de la estrategia política y la renovación de la dirección».
Según Carod, esta propuesta «no es una opción acertada». Para el líder de ERC, el congreso se hará «cuando toque», ya que «no es sensato que, con el verano por medio y las elecciones de octubre o noviembre, un partido vaya haciendo congresos».
Pese a no compartir la iniciativa de Carretero y el resto de firmantes, Carod-Rovira aseguró no sentirse traicionado: «Si no acepto la palabra 'traición' del presidente del Gobierno español que ha jugado con Cataluña, menos aún con un miembro de mi partido». En este sentido, añadió que «la traición sólo es la acción resultante de aquellos en quienes has depositado previamente la confianza». Además, consideró que en una fuerza política «nadie se puede sentir traicionado por los miembros del mismo partido, porque la confianza la tienen todos y cada uno de los que compartimos proyecto político».
Sobre las listas de ERC para las elecciones catalanas, Carod apuntó que «no es descartable» que el secretario general del partido, Joan Puigcercós, entre en las listas al Parlament y deje el Congreso, donde es líder del grupo republicano. Carod hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa en la localidad gerundense de Sant Hilari Sacalm, donde se reunió con el grupo de Esquerra en el Parlament.